Una noche tuve un sueño en el que soñaba que me entrenaba para encontrar la parte más profunda de mí mismo. En el sueño me comportaba de forma muy disciplinada, nada me distraía. El objetivo era estar conectado con mi ser esencial. En el sueño no quiero que nada me distraiga. Lo que hago en él es dejarlo todo a un lado para centrarme en mí mismo, para modificar mi atmósfera interna. En el sueño no quiero que mis críticos1 para distraerme de mi objetivo.
Exploré este sueño con la metodología processwork en mi sesión de terapia individual con una persona que me ayudó a descifrarlo. La metodología processwork tiene una forma muy creativa de explorar lo que nos molesta o perturba (en este caso, son las críticas). Como resultado de la exploración de este sueño, descubrí que cuando lo abordaba de forma creativa, me venía la imagen de Harry Potter. Lo que descubrí fue que el sueño me ayudó a comprender que hay una energía representada en la personificación del personaje de Harry Potter que me ayuda a enfrentarme a los críticos. La energía de los críticos dejó de ser una energía molesta para convertirse en una energía útil, porque Harry Potter se convierte en un personaje que me ayuda a hacer frente a mis voces críticas. Hay algo en el movimiento de las manos que hace magia y que me permite controlar aquello en lo que quiero centrarme. Esto es algo que no es muy habitual en mi vida diaria. Haciendo este trabajo interno y conectando con la energía de Harry Potter me di cuenta de que podía hacer magia con mi varita mágica y que esa energía está dentro de mí.
Y por eso estoy haciendo este proyecto final. He llegado a un punto de inflexión en mi vida en el que me doy cuenta de que mis críticos han tomado protagonismo en mi día a día. Ya no soy yo quien interactúa con el mundo (con mis seres queridos, con las personas que me consultan) ¡Ellos son mis críticos! Están por todas partes. Los proyecto en otras personas y son tan fuertes que me hacen ver el mundo desde su punto de vista. Mi mundo interior es doloroso y vivir conmigo misma es insoportable, mis críticos son devastadores y tienden a dejarme sola o a actuar como mis peores enemigos, criticándome una y otra vez. Por esta razón decidí romper con algunas relaciones creyendo que el enemigo está en el exterior, pero las relaciones que establezco con otras personas se distorsionan por las constantes críticas de mis críticos y entonces no sé diferenciar la realidad cotidiana de mi propia realidad interna. Me pregunto: ¿Cómo puede mi mente-proceso iluminarme en los momentos difíciles? Sin ser muy consciente de ello al principio, mi processmind me ha llevado a querer escribir este proyecto final.
Quiero aprender a confiar más en lo desconocido, a no tener que controlarlo todo y a estar más en el nivel de la esencia. Con este proyecto para mis estudios de Processwork pretendo informar de mis progresos en la exploración de las preguntas esenciales que me planteo al principio de mi investigación:
¿Cómo puede ayudarme mi processmind en la relación con mis críticos?
¿Cómo puedo confiar más en mí mismo?
¿Cómo puedo confiar más en las señales?
Para hacer mi investigación he practicado trabajo interior cada mañana durante un mes, he investigado mis conflictos en las relaciones y cómo esto está conectado con mis críticas, he analizado mis sueños infantiles y he accedido a mi processmind desde la metodología de la biodanza.
La idea es realizar un proyecto personal utilizando el análisis heurístico para responder a estas preguntas. Heurística es un término genérico que engloba una forma de pensar y explorar. Requiere una comprensión del proceso que comprende la experiencia de descubrimiento que se adelanta a la formulación de una hipótesis.2
¿Cómo encuentro mi equilibrio? ¿Qué me saca de mi centro? ¿Qué tipo de cosas me resultan realmente difíciles y cómo se relacionan con mi historia personal? Por lo tanto, el proyecto va unido a mi desarrollo como facilitadora. ¿Qué me pasa a mí y a mi psicología personal cuando estoy facilitando?
Pretendo explicar cómo al conectar de forma no mental sino sensorial con lugares concretos de la naturaleza o el universo, estas experiencias ancladas se convierten en aliadas. Quiero explicar el lío, lo que podría haber hecho, cómo la situación me desafió, ejemplos reales de cómo usar más esa parte sabia de mí, y ejemplos de cuándo lo hice bien y explicar qué podría haber salido mal.
Hacer este trabajo interior es como llegar a casa, poder descansar. Donde llegas y no hay batallas. Por eso quiero hacer este trabajo. Para ayudar a la gente a llegar a casa. Es un camino a casa, donde no hay dualidad. En este lugar no hay juicios y abrazar las diferentes partes me hace sentir una profunda aceptación de mí misma.
1.1 Antecedentes
El Processwork llegó a mi vida cuando más lo necesitaba. Estaba haciendo terapia con una mujer y me dijo que estaban a punto de empezar un curso en mi ciudad sobre Processwork. Decidí ir al seminario para decidir si hacía la formación. Me identificaba como víctima desde hacía tiempo y descontenta con situaciones cotidianas que me perturbaban mucho y realmente necesitaba ayuda para poder afrontar mis dificultades.
Arnold Mindell es conocido por sus investigaciones3 sobre el fenómeno mente-cuerpo; que extiende el análisis junguiano de los sueños a los síntomas corporales, promoviendo ideas de “democracia profunda” e interpretando conceptos de física y matemáticas en términos psicológicos4. Mindell es el fundador de Processwork es un modelo teórico y práctico para aumentar la conciencia, desarrollado a partir de la psicología junguiana, la física cuántica y algunas tradiciones espirituales como la filosofía taoísta y el chamanismo.
Mindell, en su libro Processmind, A User's Guide to Connecting with the Mind of God, define el processmind como un principio organizador. (Arnold Mindell 2010).
Mindell, con su formación como físico y analista junguiano, trata de profundizar en la conexión entre la física cuántica, la psicología y la formación de la conciencia.
Comenzó a desarrollar métodos y ejercicios para conectar con el nivel más profundo y esencial de la persona, con la sabiduría interior de lo que empezó llamando “Gran U” o el “gran-ser”. Más tarde, en su investigación y exploración personal, aplicando estos ejercicios a una diversidad de personas en diferentes culturas y contextos, creó el término “processmind” (mente de proceso). Se refiere a un tipo de inteligencia que no se circunscribe a la “mente pensante” o a la mera función cerebral, sino que forma parte de la esencia de cada ser y está conectada con una inteligencia mayor, con una sabiduría universal. (En este escrito nos referiremos a la “mente-proceso” como processmind).
Amy Mindell (su compañera sentimental y de trabajo) aporta una parte muy creativa, cariñosa y compasiva, que tiene que ver con las metahabilidades5, que añaden una dimensión espiritual a la práctica psicoterapéutica.
1.2 Algunos conceptos sobre el trabajo por procesos “trabajo por procesos”.
“La processmind es la fuerza de campo palpable, inteligente y organizativa” presente detrás de nuestros procesos personales y a largo plazo, así como otros patrones cuánticos profundos detrás de los procesos del universo. El processmind es un intento de ampliar y profundizar nuestra llamada a conocer este campo y estos patrones tal y como se entienden hoy en la física, conectándolos con experiencias y estudios recogidos en la psicología y la mística.“6
Esta parte profunda de nosotros mismos puede asociarse a una parte de nuestro cuerpo y al espíritu de un lugar concreto de la Tierra. Al igual que la Tierra es la base de todas las formas de procesos humanos y naturales de la biosfera, la mente-proceso es la inteligencia soñadora que está detrás de todas nuestras experiencias. La mente-proceso es una clave que todo facilitador necesita para trabajar con todos los mundos y todos los pueblos. (Arnold Mindell 2010).
¿Qué quiere decir Arnold Mindell con estar ‘en las fases’?
Mindell, en su libro Conflict: Fases, Foros y Soluciones, da una explicación de cuatro fases. Estas fases son etapas en las que entramos y salimos no sólo de conflictos externos, sino también dentro de nosotros mismos. Una persona o un grupo pueden estar en muchas fases, aunque a menudo predomina una en un momento determinado. La idea de “fase” es que todo cambia. Por ejemplo, a la hora de abordar un conflicto momentáneo o pasado, puede ser útil la siguiente descripción sencilla (Arnold Mindell 2017).
Fase 1: ¡A disfrutar! Aquí las atmósferas personales o de relación se caracterizan por ¡Vamos a disfrutar! y por no pedirnos a nosotros mismos que lidiemos con ninguna tensión.
Fase 2: Tensión o conflicto. No podemos evitar darnos cuenta del mal humor, la tensión y el conflicto. ¡Huyamos o luchemos!
Fase 3: Cambio de papeles. A veces es posible “cambiar los papeles” y soñar con el “otro lado” de un tema o una relación, el lado que nos molesta. En esta fase, como en los sueños, podemos imaginar y a veces incluso sentir por dentro a las personas o las cosas que nos molestan.
Fase 4: Desapego, sentir cómo te mueve el universo. Inevitablemente, a través de la relajación, se produce el desapego. En estos momentos, nuestra mente se abre y aceptamos más la vida. La fase 4 es, sin embargo, una fase, lo que significa que también cambiará, y pasaremos a otra fase, normalmente la fase 1, con la esperanza de evitar problemas - que a veces evoluciona de nuevo a la fase 2 de tensión y/o a otras fases.
Un ejemplo podría ser cuando tenemos tensión entre 2 partes y nos enfocamos en ella haciendo trabajo interno. Si llegamos a la fase 4 y dejamos que el universo nos mueva, podemos estar en una situación más desapegada para ver las dos energías desde otra perspectiva.
Diagrama de las fases
Arnold Mindell y la Segunda Formación.
La fase 4 representa la experiencia desapegada, que también se desapega de sí misma. La fase 4 es una fase y, paradójicamente, también el centro de todas las fases. Muchas de las técnicas e ideas de este proyecto pretenden ayudarme a acceder a las experiencias de la fase 4 en medio de las tensiones (es lo que llamamos segunda atención). Mindell introduce la idea de “caja negra” como metáfora para acceder a la fase 4. En la segunda atención aprendemos a sentir el universo en movimiento, aprendemos a soltar los acontecimientos momentáneos que vienen de fuera y a estar más cerca de “nuestro-yo-que-sueña” para sentir la “caja negra” de las conexiones no locales. En la primera parte de la formación aprendes herramientas para tratar las relaciones y las comunidades, para tratar las fases 1, 2 y 3. Te prepara para utilizar tus propios métodos para tratar con grupos y organizaciones. La segunda parte de la formación consiste en encontrar la fase 4 en ti mismo y en los demás y utilizarla siempre que puedas. La segunda parte de la formación no sólo consiste en utilizar la “ciencia” aprendida, sino también el “arte”, es decir, no sólo ser un líder, sino también un anciano.7 que es el sabio que hay en cada uno de nosotros, es la parte que conoce los sentimientos de la caja negra de la fase 4 (Arnold Mindell 2017).
Niveles de realidad:
Estamos acostumbrados a percibir las cosas de una determinada manera, pero hay otras formas de percibir la realidad.
Realidad consensuada: la capa superior de la democracia profunda está formada por los hechos de la realidad de cada día y los problemas que ocupan. En la superficie está la noción más o menos acordada de la realidad para la que existe “consenso”. La realidad consensuada a veces depende de identidades rígidas. La democracia en la realidad consensuada dice básicamente “tú eres tú y yo soy yo”. La realidad consensuada suprime los sueños sutiles y las señales en la comunicación.
Nivel del sueño: aquí encontramos los sueños y las señales marginales dobles (comunicación inconsciente en sonidos y gestos). En los individuos y las organizaciones, aquí podemos encontrar objetivos profundos y visiones básicas.
Nivel esencial: el nivel esencial de la democracia profunda es un conjunto de experiencias y sentimientos sutiles que, en un principio, no pueden expresarse con palabras. El taoísmo de Lao Tse llamaría a este nivel de democracia profunda el “Tao que no puede ser nombrado”.”8 Es una sensación de cierto poder magnético o espiritual en el aire.
Por ejemplo, nuestra percepción del tiempo en la realidad consensuada es que son las 5 de la tarde.
A nivel del sueño, tiene que ver con cómo estoy percibiendo internamente esa hora. Puedo estar triste, enfadado, feliz, etc. A nivel de la esencia, la hora se percibe como un momento de unión, pertenencia y bienestar donde todo adquiere sentido.
Imagen tomada de Lety Mendoza con permiso de la autora.
Capítulo 2
2. Mis propias aristas con el proceso-mente y cómo las afronté.
Hay diferentes tipos de bordes o barreras perceptivas que conectan con el nivel esencial: hay bordes conceptuales (por ejemplo: en mi caso pensar que este trabajo es muy “hippie” es un borde conceptual) y eso es lo que yo pensaba al hacer este proyecto. Otras aristas pueden ser más emocionales (por ejemplo: miedo a lo desconocido, a no saber qué me voy a encontrar con este trabajo, o aristas corporales (por ejemplo: miedo a concentrarme en mis sensaciones corporales y dejarme guiar por ellas). El mundo tiende a ser un lugar más verbal, más auditivo, y la intuición y la propiocepción (la percepción de las sensaciones corporales) ocupan un lugar menos preponderante.
2.1. ¿Qué es una arista?
Hay una forma de definir quiénes somos, aspectos que forman parte de nuestra identidad conocida. Por otro lado tenemos partes que desconocemos de nosotros mismos, aspectos marginados que también forman parte de lo que somos, pero con los que no nos identificamos. El borde es como una barrera que está en medio de estas partes e impide el contacto con esos aspectos marginados, que necesitamos para ser personas más completas. El borde suele estar habitado por los críticos. Los críticos son la representación mental de los sistemas de creencias creados por nuestra propia experiencia, por nuestra propia psicología, pero también forman parte de una cuestión más amplia que proviene de la sociedad en la que estamos inmersos.
Por ejemplo, una arista para este caso sería algo que me sucedió hace algún tiempo. Me considero una persona muy activa, realista, práctica y centrada y empecé a tener pesadillas relacionadas con la muerte -a las que no daba importancia- pero al mismo tiempo sentía una pesadez en el cuerpo, y me encontraba aletargada y muy desconcentrada. Obviamente mi experiencia fue que mis críticos aparecían en mi cabeza como vocecitas que me decían que tenía que salir de ese estado, que estaba mal sentirme así, porque me hacían ir más lento, ser impreciso, etc. Mi borde está conectado con “sentirme pasivo, improductivo, distraído, con poca energía”; conectado con creencias personales, familiares, sociales, que desestiman a las personas que no son productivas, exitosas, etc. Estas críticas no me permitieron ver algo valioso en ese estado, como la posibilidad de que ese estado me permitiera bajar el ritmo y conectarme “más hacia adentro” que “hacia afuera” para hacer ajustes en mi vida sobre lo que tenía que cambiar (morir) ; como por ejemplo en mi caso, soltar mi necesidad de resultados concretos y rápidos.
¿Cómo sabemos que nos enfrentamos a un borde?
En cuanto a la detección de señales de borde, en general la notamos cuando sentimos malestar, nervios, excitación o ansiedad, o cuando entramos en un estado alterado; por ejemplo, una sensación de baja energía o depresión o, por el contrario, molestos, enfadados, confusos o poco claros.
Por ejemplo, he encontrado estas aristas entre mis compañeros:
Miedo a que, al entrar en este nivel más profundo, conecte con estados alterados de conciencia que no sé manejar.
El miedo a encontrarme con lo desconocido, a darme cuenta de algo con lo que no sé cómo lidiar.
Miedo a sentirse raro, loco, new age, etc.
Tengo que sentirme productivo, que estoy haciendo algo concreto, que sirve a los propósitos que tengo y que puedo ver resultados específicos.
2.2. Explorando mis propios límites.
En mi experiencia hasta ahora, estos han sido mis bordes con la conexión con el nivel esencial y cómo he estado tratando con ellos:
El límite con la falta de control, con dejarse llevar. Una idea que me ha sido útil durante el proyecto es controlar la parte descontrolada (fijar una hora concreta, por ejemplo). Es un concepto chamánico: “abandono controlado”. Te permite atravesar el límite de forma controlada.
El límite con mi propia intensidad: un límite que tiene que ver con la familia y la cultura. En la cultura europea (especialmente para las mujeres) la intensidad es algo que tradicionalmente se ha visto como algo negativo. En una sesión de terapia descubrí que parte de mi límite tiene que ver con ser capaz de distinguir cuándo ser intensa y cuándo no. Y ser muy coherente con los momentos en los que puedo ser intensa (por ejemplo, un espacio adecuado sería en terapia, aunque a veces estoy en contra de ser intensa en terapia. No ser tan intenso con las personas con las que convivo). Otra idea es ser intenso con mis críticos, con la parte en la que no estoy de acuerdo con ellos.
La ventaja de utilizar la creatividad en esta exploración: Lo he notado porque la última parte de este proyecto tiene que ver con explorar y expresarme de forma creativa; y
Especialmente en esta última, me resulta difícil concretar la parte creativa. Cuando la exploro me doy cuenta de que una parte de mí quiere estructurar la creatividad, ¡pero eso es imposible! La parte creativa surgirá a medida que explore. ¡El objetivo de la creatividad cambiará a medida que se desarrolle! No puedo empezar el viaje sabiendo el resultado final.
El límite con confiar en que puedo salir de las polaridades y entrar más fácilmente en la esencia. Esta parte lucha con mis prácticas diarias de trabajo interior.
El borde con la idea de que lo que estoy haciendo es “hippie” y es irreal, ingenuo, etc. Lucho contra este límite dando espacio a lo ingenuo, a las pequeñas cosas. Me pregunto quién afirma que lo hippie es irreal, ingenuo, etc. Me doy cuenta de que lo dice una figura interna en mí, un empresario muy aburrido que sólo está interesado en los resultados, no en el proceso y en la magia de lo desconocido.
El límite de equivocarse: pensar que tengo que hacerlo perfectamente, la presión de hacerlo de forma brillante. El proceso-mente a veces implica “no hacer”. Durante unos días decido no hacer trabajo interior para tomar conciencia de la presión. El miedo a no saber resumir bien el trabajo, a quitar información importante para su comprensión. Sigo lidiando con ello, me superviso, pido ayuda.
El límite con la confusión... de no tener claro lo que tengo que hacer. Hay momentos en los que no entiendo del todo lo que tengo que hacer en este trabajo. Vivo con mi confusión, la dejo estar y comienzo mi viaje, confiando en que incluso estar confuso forma parte del proceso.
He aquí un ejemplo de cómo trabajé una arista específica a partir de mi conexión con processmind:
Durante la redacción de este proyecto, hubo un momento concreto en el que sentí: “Estoy triste y creo que nunca voy a conseguirlo”. En este caso, el límite era: “¿Seré capaz de completar con éxito mi proyecto?”.”
¿Cómo puede ayudarme este pensamiento a escribir el proyecto? La idea es conectar con el proceso-mente y aconsejarme desde ahí. Hacer algo útil con lo que me está pasando. Esta es la forma que tengo de escribir el proyecto.
Tengo que hacerlo una y otra vez, conectar de forma sensorial, propioceptiva y no desde mi mente cotidiana, que juzga, divide, separa. Por eso en Processwork hacemos una distinción entre el comportamiento (que está ligado a juicios: bueno-malo, útil-inútil, positivo-negativo, etc.) y la energía (la fuerza esencial que se siente detrás de algo que nombramos o experimentamos). Así que será importante a lo largo de este proyecto que pueda detectar la energía esencial que hay detrás de lo que experimento; tanto de lo que me perturba (que llamamos energía “X”), como de la parte de mí que se siente perturbada (que llamamos energía “U”)9
Estos son los pasos que he seguido:
Nota: “Estoy molesto, me siento triste, incapaz”. Esto es lo que me molesta, lo que no me gusta y lo que está relacionado con mis voces críticas. Es la energía “X” porque es desconocida, todavía no sé cómo puede ser útil, si sólo me molesta.
Detén la mente y conecta internamente: “¿Qué estoy sintiendo? ¿Qué hay detrás de este sentimiento? ¿Cómo puedo manejar este sentimiento, para qué me sirve? ¿Dónde siento esta tristeza e incapacidad en mi cuerpo? “Lo siento en el pecho y en el bajo vientre. Siento su atmósfera, su energía.
Luego lo dejo a un lado y me dirijo a la mente-proceso: “Me relajo, respiro profundamente... Voy con mi mente relajada a una parte de mi cuerpo en la que me siento como en casa, mi centro... Siento su atmósfera... su energía. Luego visualizo un lugar de la tierra que me gusta y que tiene la misma energía y atmósfera de esa parte de mi cuerpo que siento en este momento como mi centro. Me viene la imagen del mar. Una vez allí, percibo el lugar con todos mis sentidos... los colores, los olores, las sensaciones, los sonidos... Ahora busco dónde podría estar también la energía perturbadora (“X”). Intento encontrar un entorno, una atmósfera similar a la que localicé en el pecho y en el bajo vientre. Veo esta atmósfera en las piedras de abajo... Siento cómo su energía forma parte del todo... Me doy cuenta de que existen las algas y todos los seres que habitan el mar y que no hay contradicción. Tienen una razón de ser y están bien allí. El mar no es incómodo, allí no hay conflicto. Son sedimento, ayudan a dar una base desde donde profundizar.
Cambio de forma: este paso puede ser percibido como muy irracional e ilógico desde la mente cotidiana, pero cambio mi atención al nivel onírico, donde la experiencia puede conectarme con el mar para sentir como si el mar “me respirara”... y, al entrar en su esencia, cambio de forma, sintiendo que soy el mar, su inmensidad, su fuerza, su compasión, y ahora mi ser está conectado con la mente-proceso.
Desde la mente-proceso, hago una pregunta: “¿Qué quiero encontrar a partir de ahí? ¿Cómo puedo ayudarme de este sentimiento de tristeza? ¿Hay algún impulso?”.”
Encuentro la siguiente respuesta:
“No te preocupes, eso es parte de lo que estás aprendiendo. Profundiza. Dale una estructura y entiende la dinámica, toma esta experiencia y ponla por escrito. A través de este proceso serás tu propio consejero del proyecto final”
Conectada con mi mente-proceso, me resulta fácil desapegarme y observar las cosas de otra manera.
Como ya hemos dicho, las voces críticas aparecen justo en los bordes, las voces que definen lo que está bien o mal, lo posible o imposible, etc. las que valoran y juzgan; y, por tanto, pueden impedirte encontrar algo útil más allá del borde. Te invito, querido lector, a que te explores para que estos pasos también te sirvan a ti.
Pasos:
Toma nota.
Detén la mente y conecta internamente.
A continuación, déjalo a un lado y dirígete a la mente-proceso.
Conéctate sensualmente y cambia de forma.
Desde la mente-proceso, haz una pregunta o una sugerencia.
Capítulo 3.
3. Cómo la mente-proceso puede ser una buena medicina para lidiar con los críticos.
El proyecto tiene como objetivo informar sobre el progreso de la exploración de las cuestiones esenciales que me planteo al inicio de mi investigación: ¿Cómo puede ayudar mi processmind en la relación con mis críticos? ¿Cómo confiar más en mí? ¿Cómo confiar más en las señales?
Al principio de la redacción de este proyecto, me siento un poco abrumada porque tengo miedo de enfrentarme a mis críticos porque son demasiados. Aunque a lo largo de mi investigación me doy cuenta de que los críticos siguen estando presentes, no tienen el mismo impacto porque tengo más recursos para tratar con ellos. Es estupendo sentir que soy capaz de lidiar con ellos y que no son tan groseros como antes. Es un placer empezar a tener la sensación de que soy capaz, en algunos momentos, de poner fin a sus críticas y cambiar mi atmósfera interior. En una sesión de terapia me doy cuenta de que en realidad son voces diferentes que proceden del mismo crítico.
3.1 ¿De dónde vienen mis críticas?
Mi madre ha sido una persona con mucha opresión interna. Se sintió rechazada por mi padre biológico (él no quiso formar una familia con ella) y nunca procesó ese sentimiento, y yo heredé esos sentimientos relacionados con el duelo, la rabia, la tristeza y el resentimiento. En mi familia había muchos secretos (no me dijeron quién era mi padre biológico hasta los 14 años) y cuando las cosas no se hablan abiertamente, uno suele sentirse oprimido. Por eso en mi caso mi crítico es algo mítico y crónico; es decir, volverá una y otra vez como una pauta a mi vida y me hará comprobar esta tensión.
Uno de los objetivos de este trabajo es recuperar el poder del crítico y para ello hay diferentes formas de hacerlo: tener compasión del crítico, educarlo (enseñar al crítico a criticar), dejar que el crítico se desarrolle, luchar con él. Estoy desarrollando una conciencia crítica; es decir, no ser sólo víctima del crítico, sino utilizarlo para algo útil. Otro aspecto importante es que estoy creando un sentimiento de hogar dentro de mí. El crítico se lleva el sentimiento de hogar dentro de mí y, por lo tanto, lo estoy transformando. Por ejemplo, cuando trabajo con la tristeza estoy creando una sensación de hogar. Me doy cuenta de que el exterior no va a sustituir al interior. Con esto quiero decir que a veces me encuentro buscando algo en el exterior que me haga sentir mejor y me quite la tristeza. Normalmente intento deshacerme de ella. He aprendido a abrazar mi tristeza y a acogerla dentro de mí. A profundizar en ella con curiosidad y desde una actitud amorosa.
El reto:
Al principio de este proyecto no entiendo lo que estoy haciendo y no entiendo lo que tengo que hacer. ¿Empiezo con las críticas? ¿Accedo directamente al proceso-mente? Hay momentos en los que conecto con la desesperación, pensando que todo esto no servirá de nada porque tengo demasiados críticos.
Después de hacer una sesión de terapia descubro que el crítico quiere ser el guía de este proyecto final y tiene miedo de que yo quiera reducirlo a 3 fórmulas simples de cómo tratar con él. ¡Con su conocimiento y su fuerza quiere guiar este proyecto final! Tiene miedo de desaparecer, se hace fuerte y dice que es muy creativo. No quiere resumirse a un modelo de 3 opciones y pasos a seguir. En mis exploraciones, el crítico se define como fuerte, creativo y decidido y quiere que se le reconozca por ello. Le digo que no quiero hacerlo desaparecer, sólo conocerlo mejor, con respeto. Quizá el reto para recuperar su poder sea utilizar mi fuerza, creatividad y resolución.
Normalmente tengo la intención de redactar el proyecto final, pero otras cosas se ponen en el camino y me quitan tiempo para no hacerlo. También hay días en los que pienso en ello, pero no hago nada. Por ejemplo, ahora estoy escribiendo esto y me doy cuenta de que hace 3 días no le dediqué tiempo al proyecto final.
Me propuse conectar con la mente-proceso durante una semana, 3 veces al día. La idea es tener un marco de referencia. Pero no puedo hacerlo durante 3 minutos seguidos. En ese momento tengo que permitirme dejarlo todo, y sólo disfrutar de la sensación de estar ahí. Durante tres minutos no voy a trabajar con criticas, solo salir de todos los conflictos y permitirme entrar en el proceso-mente y notar lo que pasa.
Tengo algunas dificultades a la hora de ponerme a realizar esta práctica. Me doy cuenta de que tengo una gran capacidad para distraerme. Tengo una fuerte adicción a la comida, a ver series y a mirar el móvil, lo que muy a menudo es una clara señal de mi distracción. Más allá de mi capacidad para distraerme hay otras razones más profundas. Descubro que en mi psicología existe el pensamiento de que hacer lo que hago no ayudará en nada, que nada cambiará las cosas en las que tengo que trabajar, así que ¿para qué esforzarme? ¿Para qué hacerlo si no va a servir de nada? ¡Si seguiré trabajando en las mismas cosas! No llegaré a ninguna parte, por eso es mejor no hacerlo. Por otro lado, me doy cuenta de que quiero hacerlo muy bien y esa parte que tanto me empuja busca un nivel de perfección que desmotiva mis ganas de seguir con el proyecto. Me doy cuenta de que estoy luchando con un demonio muy grande.
Si mi arista es sentirme capaz y concluir con éxito mi proyecto de exploración personal, las voces críticas que detecto tienen que ver con la idea de que esforzarme no funcionará, que no lograré saltar mis aristas, que no podré hacerlo perfecto como tendría que ser. He intentado enfrentarme a mi crítico, encontrar su verdad, dejarlo a un lado, etc. pero me doy cuenta de que no puedo parar su voz y su influencia, no sólo en la motivación para seguir adelante, sino también en que lo que hago tiene sentido y puede ser útil para otra persona. Según las fases que compartí al principio, me siento atrapado en la Fase 2. Entonces me propuse pasar directamente a la Fase 4: desapego y conexión con la esencia.
Encuentro que en este momento mi lugar de sanación es el mar, como un lugar en la naturaleza que me conecta con mi mente-proceso. Desde allí puedo mirar con perspectiva, percibir intuiciones, mensajes que no son necesariamente lógicos o racionales en un principio, pero que cobran sentido cuando conecto con la energía del lugar; y entonces desde allí, miro la tarea, la vida, mi persona, de una manera diferente.
3.2. Mis progresos
Me ha sido muy útil realizar el ejercicio de conectar con mi mente-proceso durante una semana, 3 veces al día. Me ayuda a entrar en contacto con una parte de mí más amable, comprensiva; es como una carga de energía, siento como un corazón en el pecho, la energía sube, se hace más ligera, confío en mí y en el futuro... En que hay algo superior que me sostiene. Nada puede detenerme y desde aquí quiero transmitir mi amor a otras personas. Es un estado de claridad mental y de certeza muy profundo. Es sentirse en casa dentro de uno mismo. Me he ido sintiendo más a gusto dentro de mí, sintiendo que el futuro puede ser hermoso, con esperanza. He sentido que mi atmósfera interior está cambiando hacia un lugar más acogedor. Como una abuela a la que todo le parece bien y nada lo altera.
También he estado explorando algunos de los ejercicios del libro de Processmind10 y el libro Bailando con el Anciano11. Libros en los que Arnold Mindell explica las bases de su teoría sobre este segundo entrenamiento, explica en detalle sus argumentos sobre el Processmind y propone ejercicios.
A medida que avanzo en la puesta en práctica de los ejercicios, noto cómo cada vez conecto más fácilmente con mi parte esencial. Siento mayor bienestar, calma mental y conciencia de mi propia psicología. Comprendo que la mente-proceso no es algo a lo que se pueda acceder porque simplemente ya está ahí como principio organizador. Poco a poco comprendo lo que significa volver a visitar las energías perturbadoras una vez en la mente-proceso, y cómo se abren nuevas comprensiones una vez que se integran las dos energías que inicialmente estaban en tensión.
Tiene su beneficio trabajar con el crítico enfrentándolo; pero desde el nivel de la fase 4, tiene que ver con trabajar con las energías opuestas, integrándolas, lo que relaja las voces críticas porque baja la tensión y relativiza la mirada dual del crítico. Nuestros críticos siempre tienen una mirada dual: bueno-malo, correcto-incorrecto, posible-imposible. Esta forma de valorar las cosas está bien y nos ayuda a realizarlas en la vida cotidiana. Pero resulta que también tiene que ver con una opresión interna y a veces ni siquiera lo comprobamos. Viene de una parte interna que a veces oprime más allá de ayudar. He notado que en mi investigación tengo voces críticas que me detienen y luego cuando contacto y hago todo este experimento descubro que hay una parte relajante de las voces críticas.
Otra práctica que realicé para el proyecto fue: hacer trabajo interior cada mañana durante un mes: encontrar la energía x y u y acceder a mi mente-proceso. Para ayudarme a hacer esto fui a un monasterio budista y también grabé las sesiones para supervisar algunos de los ejercicios con mis profesores. Algo que también surge en el camino de hacer trabajo interior cada mañana durante un mes, es que aprendo que la energía de los críticos tiene que estar de mi lado. No puede abandonarme o criticarme sin más; por eso, cuando me doy cuenta de que hay un crítico, me enfrento a él (véase más abajo el método) para que una parte útil de su crítica esté de mi lado, como un equipo.
Cuando esto no me funciona, me pongo en contacto con mi proceso-mente.
He estado notando que si bien mi visualización más fuerte ha sido el mar, he descubierto que ahora en mis ejercicios ya no sólo me conecto con el mar sino también con otros lugares y elementos de la naturaleza. He notado que al principio de mis ejercicios de trabajo interior situaba mi proceso-mente siempre en el mismo lugar del cuerpo y a medida que he ido avanzando este lugar ha ido cambiando.
Mis imágenes de mi proceso-mente:
Una figura que abarca toda mi diversidad interna.Mis raíces internasMi centro (el engranaje) y cómo todo surge de ahí (la fuente). En la tradición japonesa y china, esta región, como “Hara ”también se conoce como la energía espiritual de uno, o Ki, y el objetivo es actuar desde ahí.12
Una forma de enfrentarse a las críticas desde la mente-proceso es:
El trato con el crítico en un canal más secundario para el crítico.
Acepta la crítica.
Toma la parte útil.
Mis voces, que siempre están ahí ardiendo, se callan cuando me centro en la parte que siento en mi cuerpo y creo un camino como en el cuento de las migas de Hansel y Gretel.
Muestro los pasos en el siguiente ejemplo en el que estoy en una sesión con mi terapeuta:
Contexto del problema:
Mi padre no me reconoce como hija (dice que no soy su hija) y mi jefe del ayuntamiento me dice que no puedo seguir trabajando para ellos. Estoy muy triste por estas situaciones.
Tratar con el crítico en un canal más secundario para el crítico.
Las voces críticas son siempre como un diálogo mental en la cabeza. Me ayuda a conectar con algo que me hace sentir más allá de ese diálogo, y permanezco en la experiencia de sentir. Esa parte está en el nivel de la esencia. Mi intención es no intentar reprimir las emociones. La tristeza es una puerta de entrada a la parte de mí que quiere vivir. ¿Cómo lo hago? Pongo las manos en el pecho: es un lugar cálido que me da apoyo. Lo experimento como la parte que tiene amor y que cuida. En este lugar mi crítico no tiene fuerza. Mi crítico está en el proceso primario, es la parte que conoce. Eso es lo que está detrás de la ira (el crítico). Cuando me dejo caer en la experiencia del cuerpo (dejando mi cuerpo para seguir lo que está pasando) el crítico cambia. El nivel de la esencia me ayuda a cambiar el nivel de los sueños y la realidad consensuada porque el critico es solo lenguaje.
Nota: En este tipo de ejercicio es importante utilizar mi reacción como puerta de entrada a mi propia experiencia corporal.
En la situación con mi padre y mi jefe, las críticas que aparecen son las siguientes:
- ¡Bárbara, no eres digna!
- ¡Te equivocas, todo es culpa tuya!
- No eres suficiente, por eso tu padre no te reconoce.
- Eres un desastre, no eres digno.
Escucho estas voces y cuando abrazo al crítico estas voces también son tenidas en cuenta y las transformo.
Acepta la crítica:
¿Cómo puede cambiar el crítico? Dando apoyo y siendo objetivo, es decir, consiguiendo que el crítico se sienta visto y reconocido. En este momento es importante que me ponga del lado del crítico: “Querido crítico, sé que quieres cuidar de mí, porque quieres que sea mejor.
Mi terapeuta dice: “No puedes ganar al maestro con tus propias herramientas”. Me doy cuenta de que no puedo ganar la crítica en el auditivo13 (donde usamos las palabras, los diálogos, las confrontaciones verbales) pero en el canal propioceptivo el crítico no tiene forma de ganar. La idea es estar más en contacto con mi cuerpo, en el canal propioceptivo, a nivel de la esencia. Por lo tanto, es más fácil estar conectado con mi cuerpo y luego ir al proceso-mente.
Normalmente tengo una forma de responder que me resulta familiar: la ira. Mi crítico está del lado de mi padre y de mi jefe (explicado en el contexto del problema) y entonces, yo mismo me enfado con el padre, con mi jefe y con el crítico (me he propuesto dedicar sólo 5 minutos a estar en el enfado, en la reacción, que está en la fase 2 de confrontación, es la parte que me es conocida, me doy cuenta de que me enfado, me siento víctima y sólo quiero darle 5 minutos para estar ahí. Me voy, paro y conecto con la fase 4).
¿Cómo abrazo al crítico que me perturba desde la tristeza?
Me doy cuenta de que en realidad no quiero estar triste y de que quiero librarme de este sentimiento (es la energía X). Pero hay algo importante en la tristeza y lo exploro.
Me doy cuenta de que es importante acceder a una segunda posibilidad: coger la almohada y permitirme estar triste: entrar en la tristeza, explorarla. Es decir, abrazar al crítico desde la tristeza. Me doy cuenta de cómo abrazo al crítico desde la tristeza, y me dejo abrazar como si yo fuera el crítico. Me relajo. Este camino va hacia la afirmación de la vida. Si elijo el camino de la tristeza, que es la puerta al país de los sueños, toda la situación cambiará porque si exploro la tristeza surge otra cosa. No puedo impedir que el cuerpo me guíe, porque si sigo pensando en el canal auditivo el crítico no se transforma de criticar.
Toma la parte útil:
La nueva forma de aprender no es pensar en ello, sino experimentar lo que ocurre en el cuerpo. La sabiduría del cuerpo, el cuerpo nunca miente. Aquí lo útil es abrazar al crítico para que se sienta visto y reconocido. El aprendizaje es que el crítico quiere ser visto en su enfado, que se le permita estar en este estado. Así se relaja, porque puede ser él mismo. No tiene nada que ver con ganar o perder, sino con algo que va más allá de esta polaridad.
En todo el proceso del proyecto final algo que me ha apoyado en gran medida es hacer deporte. El crítico es dueño del canal auditivo, con sus diálogos mentales (juicios), pero no del canal del movimiento. Cuando hago deporte me siento dueño de mí mismo, es decir, cuando hago deporte no aparecen las voces críticas.
A medida que avanza mi investigación me doy cuenta de que después de hacer un ejercicio a nivel de la esencia es importante que me pregunte: ¿cómo puede ayudarme el processmind a lidiar con el crítico? (¡Éstos son los bordes!) ¿Cómo me ayuda la mente-proceso con la realidad de cada día?
Capítulo 4.
4. Cómo mi processmind puede ayudar a mi capacidad para afrontar mis momentos difíciles en los conflictos de relación.
Generalmente, cuando entramos en conflicto con alguien, sentimos la tensión: una parte que dice A frente a otra que dice B. Suelen ser dos puntos de vista opuestos -ideas, necesidades, intereses, etc.- que compiten. -que compiten. Esto subraya la idea de que ante un conflicto hay dos energías opuestas.
En Processwork consideramos que las relaciones pueden darnos información de nuestras partes marginadas.14 Por lo tanto, las relaciones se convierten en un canal de información y, así, cuando trabajamos en los conflictos con otras personas, también estamos trabajando en nosotros mismos y en nuestro propio desarrollo interno.
En lugar de huir del conflicto (fase 1 “no hay problema”) podemos aprovecharlo para transformar no sólo la relación con la otra persona, sino también a nosotros mismos. El concepto de fases facilita la idea de que nuestro proceso es algo fluido, no estático. Podemos trabajar desde que nos damos cuenta de que estamos en un conflicto y defendemos nuestro propio bando (fase 2); pero orgánicamente pasamos y congruentemente nos situamos en el otro lado, en la posición de la persona con la que estamos en conflicto (fase 3) y entonces notamos que las polaridades se disuelven, que no somos tan diferentes y tocamos un terreno común donde conectamos (fase 4). La idea es poder desenvolverse con soltura. A veces esto es posible; pero ¿qué ocurre cuando no lo es y te quedas bloqueado en tu posición (fase 2)? Aquí es donde creo que conectar con la mente-proceso facilita esta situación.
A través de este proyecto me he dado cuenta de que cuando tengo un conflicto con alguien ahora soy más consciente de que tengo que asumir y entender que tiene que ver con parte de mi crítica, es decir, cuál fue la voz crítica que dio lugar al conflicto en la relación. Cómo proyecto en otras personas aspectos que forman parte de mí. Esto ha sido un cambio muy importante dentro de mí que me ha traído más felicidad, alegría y sentimientos de placer porque me devuelve el poder de la situación porque siento que puedo hacer algo con ella en lugar de poner el poder fuera (como si el conflicto fuera sólo responsabilidad de la otra persona).
A continuación, algunos ejemplos de cómo he explorado el conflicto desde la perspectiva del proceso-mente.
4.1. Vida familiar
Los momentos difíciles con las relaciones en mi vida familiar y personal han tenido que ver con polarizarme demasiado. Por ejemplo, cuando he tenido que lidiar con un compañero de casa o conflictos con mi madre, lo difícil que es mantener esa relación porque tendemos a polarizarnos demasiado. A veces el trabajo de ponerme en el lugar de la otra persona no me resulta fácil y cuando me siento muy polarizada (atascada en la fase 2) mi idea es de nuevo conectar con el problema desde otro nivel, el de la esencia; es decir, pasar directamente a la fase 4. A continuación un ejemplo de esta exploración.
Contexto del conflicto:
La dificultad surge con una mujer que vivo dentro de mi casa. En total vivimos cinco personas en la casa (2 parejas y yo). El conflicto fue que le pedí algo a mi compañera de piso y ella se negó. Me pareció injusto porque yo había aceptado hacerle un favor y ella no me hizo uno a cambio. Además, está enfadada conmigo pero no se comunica bien y se queja de mí. Me siento víctima de la situación y también aparecen mis voces críticas.
Mi compañera de piso me preguntó si su pareja podía venir a vivir con nosotros y le dije que sí. El conflicto surgió cuando le pedí que firmara un papel para empadronar a una amiga mía en nuestra casa y se negó a hacerlo; y luego alegó que yo no limpiaba la casa. En mi vida personal a veces me quedo atrapada en la emoción de: ¡no es justo! “Dejo que tu novio venga a vivir con nosotros pero tú no me devuelves el favor”. Estamos polarizados porque cada uno siente que su necesidad no es escuchada.
Hay una parte del conflicto que tiene que ver con ella y otra parte es mi propia crítica que magnifica el conflicto. ¿Cómo? El crítico se pone del lado de la otra persona y me abandona. Este fue un descubrimiento muy importante para mí y me ayudó a ver la situación desde un lugar más relajado. Quiero entenderla, pero mis voces críticas ya están de su lado. El crítico se alía con ella. El crítico dice:
- No sabes hacer las cosas bien, no sabes cuidar las relaciones. ¡Eres muy complicado!
Estoy descubriendo más voces críticas:
- Tiene razón, ¡no estás limpiando como deberías!
- No saben vivir en comunidad, no saben mantener relaciones duraderas.
- Su necesidad es más importante que la tuya.
Entonces me paralizo, y por eso no puedo ponerme en su lugar. Me enfado y me abruman las voces que me dicen que tiene razón.
Mi respuesta al momento de no sentirme apoyada por ella es ignorar la afirmación de que no limpio bien la casa. Siento que no avanzo, que no sé cómo defenderme. Observo en mí que no puedo ponerme en su lugar y sólo quiero ocupar el mío. Me siento enfadada. Además, hay críticos que la apoyan. Parece que estoy de mi lado por el enfado, pero internamente estoy de su lado por las críticas que se ponen de parte de su acusación. Esto es difícil porque no puedo defender mi lado, pero tampoco puedo ponerme de su lado.
Para explorar este caso me acompañó mi terapeuta. Me pidió que eligiera una situación concreta relacionada con el conflicto para identificar las energías en tensión.
Primer paso: descubrir las dos energías del conflicto
Buscamos las energías de la situación. La energía que me molesta (X) es la de la acusación de mi compañera (la suya y mi propia crítica interiorizada). La otra energía (Y) es la parte de mí que reacciona ante esa acusación.15
Segundo paso: explorar y amplificar cada energía
Cuando explico estas energías, mi terapeuta ve que hago movimientos con la mano. Por lo tanto, para desplegar el proceso (o flujo de información) que hay detrás de estas energías, utilizamos este canal; es decir, hago movimientos cada vez más grandes que me ayudan a entrar más en la experiencia:
Cuando conecto con la molesta energía “X” y hago los movimientos con las manos y los brazos, me viene la imagen de un monstruo que dice: ¡nunca haces nada, grrrrrr!
Energía “X”: el monstruo que ¡Cualquier cosa! Grrrrrr
La otra energía “Y” es la herida por el monstruo. El movimiento es una mano abierta y levantada que dice basta.
Energía “Y”: el herido por el monstruo. Dice, Eso es ¡Basta!
Estas energías pueden explorarse no sólo con el movimiento, sino también con garabatos, dibujos o esbozos rápidos que capten de algún modo la esencia de esa energía. Te daré un ejemplo, un garabato de cada una:
Sketch de Monster Energy.
Esbozo de la energía de la mano que dice basta.
Tercer paso: conectar con un lugar en la naturaleza y encontrar las dos energías allí
Mi terapeuta me guía para que conecte a nivel sensorial con un lugar de la naturaleza que me inspire en ese momento. Cierro los ojos, me relajo... estoy en el mar, en el agua. En otras ocasiones he dicho que uno de mis lugares favoritos es el mar, y experimento la sensación de estar en el fondo del mar. Allí busco las dos energías; es decir, busco qué elemento materializa cada una de las dos energías... En el fondo del mar...
Encuentro la energía del grrrrr (el monstruo) en la áspera piel del coral.
Encuentro la energía de la mano levantada que dice basta en las piedras del fondo del mar.
Experimento con la sensación de energía que tiene cada uno de ellos, acompañándolos con los movimientos iniciales de la mano.
Cuarto paso: dejar que surja una danza entre las dos energías.
La idea es hacer una danza, primero con una energía y luego con la otra hasta conseguir una danza espontánea entre las dos que las integre.
Entonces, me dejo mover por la energía áspera del coral, rígido y tenso, con una energía fuerte y movimientos rectos. Luego me dejo mover por las piedras del fondo del mar y es un movimiento quieto, más redondeado, ligero. Lo dejo ser como una danza... Siento las dos energías en mí... Voy de un lado a otro explorando ambos movimientos... Juego con ellos hasta que consigo unirlos.
Me costó trabajo integrar ambas energías, mi mente cotidiana tiende a polarizar, a clasificar (bueno-malo) y mi terapeuta me guió, y me facilitó conectar con ambas; notar que una energía y la otra son igual de importantes.
Sin embargo, mi terapeuta se dio cuenta de que el movimiento del monstruo era más fuerte. Me ayudó a seguir explorándolos. Me sugirió: “dale un momento a la energía del ‘ya basta’ (mano levantada) porque la energía del monstruo (grrrrr) es muy intensa”. El que dice ’ya basta’ actúa como un contenedor, un marco. Me recomienda que deje de pensar en ello: “Haz un baile con los dos, piérdete en él y luego para. ¿Cuál es la energía del que dice basta? “. Me doy cuenta de que la energía de ¡basta! es como una dirección para mi vida. Me da más información; me ayuda a darme cuenta de las cosas, a pensar en ellas, me ayuda a crear un marco, a descansar, a tomar conciencia. Por otro lado, la energía del monstruo me ayuda con las experiencias intensas, a gestionar mis propios conflictos.
Quinto paso: Dejar que el universo te mueva.
“Al igual que la Tierra es movida por el universo, tú, yo, cada ser humano, cada forma de vida y cada cosa también es movida por el universo. Esta sensación de movimiento, la sensación del campo gravitatorio del universo o lo que Einstein llama espacio-tiempo, no sólo la sienten los astronautas. Todos nos sentimos movidos por la gravedad todo el tiempo. Cuando dejas que la gravedad te mueva, cuando eres movido por el espacio-tiempo, eres movido por el universo. Cuando te mueves de esta manera, estás mostrando la “danza del antepasado”, y estás en contacto con el espacio entre nosotros, con la experiencia sutil de ser movido por lo que explicaré que es una mente de sistema -posiblemente la mente de sistema más poderosa de que disponemos.”
Arnold Mindell, Danza de los antiguos, 2013
Además de conectar con un lugar de la naturaleza -en mi caso, con el mar y sus profundidades-, el siguiente paso es conectar con el universo y dejarme llevar por él. El mar está conectado con mi propia esencia y, por tanto, puedo experimentarlo como si el mar respirara a través de mí, incluso transformándome en el propio mar. Mi mente lógica se apaga porque entra en otra dimensión. Entro en lo que llamamos un estado alterado de conciencia. Desde ahí percibo el universo, llevo la energía por encima de las nubes, fuera del agua... Dejo que el universo me mueva, percibo cualquier ligera tendencia de mi cuerpo a moverse de forma imprevisible... Me dejo mover sin esfuerzo... Me doy cuenta de que cuando bailo y las contradicciones empiezan a disolverse en mí, que estoy en otro lugar, estoy en una fase en la que puedo conectar con algo más grande. Ahí es donde las energías pierden su polaridad y conecto con la fase 4.
No estoy familiarizado con este nivel esencial de exploración, pero no lo dejo, sigo con él. Cuando tomo conciencia, me detengo y reconozco: “¡ah! esto es lo que ocurre dentro de mí. Me doy cuenta de que una parte de mí hace trampas y quiere fingir; por lo tanto, también tengo el grrrrr dentro de mí. No estaba siendo clara al pedir el favor porque tenía miedo de que me dijera que no. Estoy enmarcando algo de mí y lo que me ayuda es el ‘¡Ya basta!’, la energía de las piedras en el fondo del mar. La energía de las piedras tiene que bailar con el monstruo (grrrrr). Aquí reconozco que tengo ambas energías. Así es como la energía de grrrrr y ¡Ya basta! me ayuda a darme cuenta de que puedo pedir cosas para mí y darme apoyo.
Mi mente procesal tiene ambas energías y dice que ambas están bien. Las dos trabajan juntas. No hay críticas en la mente-proceso. Digo sí a ambas energías. Las necesito porque ambas crean sabiduría. Cuando digo sí a ambas energías, el crítico desaparece. Ambas energías tienen aspectos secundarios para mí. Aunque parece que la que dice Basta me es más familiar, y quiere deshacerse de la que es molesta, exigente, acusadora y atacante -que también es la energía del crítico- hay algo en mí que no sabe cómo pararla. Al mismo tiempo la energía molesta y agresiva me es necesaria para ser más congruente y directa con lo que pido. Ambas me son útiles para tratar con los críticos.
Mi terapeuta me dice que tener esta experiencia me ayuda a poder poner un marco y que yo necesito un marco en torno a la experiencia; por lo tanto, lo uno necesita de lo otro.
Sexto paso: utilizar esta esencia y volver al problema inicial.
¿Qué utilidad puede tener esto para trabajar con el crítico? ¿Cómo se convirtió entonces el crítico en el contexto del conflicto con mi compañero de piso?
Este trabajo me sirve para poner un marco a la energía del monstruo (grrrrr), para entenderlo, dándole una estructura. Lo que quiero decir es que, utilizando la energía de las piedras que están centradas y ancladas, puedo mirar al monstruo desde esa tranquilidad y puedo verlo en su ira. La estructura significa la detención como las piedras; me permite comprender la intensidad del monstruo. El monstruo que hay en mí está enfadado porque siente que mi compañera de casa ha querido que las cosas se hagan como ella quiere. Enmarcar significa comprender mi rabia. Entendiendo más mi enfado puedo distanciarme y puedo ver que yo también quiero lo mismo que ella, salirme con la mía.
Hablé con mi compañera de piso después del ejercicio. Le dije que para mí había sido importante que firmara el papel. Le dije que yo había aceptado que su novio viniera a vivir a nuestra casa, y que esperaba que ella me hiciera ese favor a cambio. Que para mí las relaciones tienen que ser equilibradas. Vi que no entendía nada de lo que le decía porque sólo quería salirse con la suya; pero poder decirlo me ayudó. La energía del grrrr dentro de mí me ayudó a defender mi punto de vista. Aunque no conseguí que me apoyara, al menos conseguí que me escuchara. Estar en condiciones de decir cómo me afectaba y qué me molestaba. La rabia se relajó y se sintió vista. Eso bastó para acallar mis críticas. Una vez hecho el ejercicio estaba más tranquila, no me sentía tan polarizada.
Me ayudó mucho ver que yo también tenía la grrrrr dentro (al ver que intentaba conseguir lo que quería). En la conversación que tuvimos noté como ella sólo quería estar atenta a sus necesidades y pensé que yo tenía que hacer lo mismo con las mías. El ‘Ya está bien" sirve para frenar a mis críticos que me dicen que todo es culpa mía y que lo estoy haciendo todo mal. El crítico se relaja porque puede ponerse un poco de mi lado. Mi processmind consigue que el crítico sea menos crítico y que desarrolle la metahabilidad del desapego, para no estar tan tenso y enganchado al conflicto sino para entender a la otra parte y poder expresarme.
Otro aspecto de mi vida personal que me resultó difícil fue romper con mi ex pareja. Veo que mis críticas estaban muy presentes en esta situación. Una forma de explorar cómo me ha afectado la ruptura con una relación íntima es ayudarme a mí misma trabajando desde mi processmind.
En una ocasión en la que compartía viaje en coche con unos amigos que son pareja, al pasar por delante del pueblo de mi ex pareja me sentí muy afectada. Me puse a llorar recordando mi relación con él. La crítica me decía que soy demasiado exigente y que quizás he perdido la oportunidad de mi vida. Me hizo dudar de que mi decisión de dejar la relación fuera la correcta. Entré más en la experiencia del llanto. Me sentí culpable y abrumada.
Para conectar con mi mente-proceso posé mis ojos en el paisaje, buscando un flirteo inconsciente, algo que captara mi atención... y de repente vi una niebla en las montañas, percibí la esencia de la niebla, me convertí en la niebla. Noté como mi cuerpo era niebla, no pesaba nada. Era como una ligera niebla de agua evaporada que me gustaba, me volví más amoroso y compasivo, algo que es más fácil de hacer siendo la niebla.
A partir de ahí le dije al crítico que no quería que su energía negativa me destruyera. Le dije que necesitaba demostrarme a mí misma que puedo hacer cosas sin pareja, que en la relación no me sentía cómoda. También le dije que entendía que tenía miedo y lo abracé. El crítico se dejó abrazar. Le dije que quería que confiara en mí, lo he hecho muchas veces. Valoro su fuerza y me sirve. En medio de mi llanto mi amiga, que me acompañaba en esta experiencia, me dio un cojín que para mí representa el amor, y abracé y acaricié el cojín.
Al día siguiente, mi terapeuta me ayudó a concluir esta exploración:
Terapeuta: “Cierra los ojos y abraza al crítico. Permítete sentir que abrazas al crítico. ”
Llegué a un límite porque mi cabeza empezó a pensar en otras cosas.
Terapeuta: “Fíjate en tu cuerpo y en cómo descansa sobre la cama. Meditemos un momento. Observa cómo el otro lado te abraza y ahora tú eres el crítico. El crítico tiene miedo. ¿Qué se siente al sentirse abrazado por el miedo?”.”
A mí: “Me siento bienvenido, importante. Soy importante y necesario”.”
Terapeuta: “Permítete sentirlo por un momento. Sí. Eres importante. ”
Me vino la imagen de mi padrastro en el sofá y de cómo estaba allí, queriéndome; y pensé en momentos en los que mi ex pareja había sido así conmigo.
Terapeuta: “Ahora te toca a ti ser así contigo mismo. Ahora puedes ser así, amándote a ti mismo. El único lugar donde estás seguro es dentro de ti mismo. A veces buscarlo fuera no significa que esté ahí”.”
Terapeuta: “¿Por qué elegiste como proyecto final conectar más con el proceso-mente?”.”
A mí: “Por la parte que me cura. Por traer más a mi conciencia la parte que abraza y es compasiva. No tuve una madre así y ahora lo busco en mí. Desarrollar mi abrazo interior me hará la vida más feliz y más fácil”.”
Acceder a mis procesos mentales puede ser curativo a veces. También quiero aprender a salir de situaciones difíciles y estar en un lugar más curativo. No conectar tanto con los críticos. Notar cómo sana la mente-proceso. Es la parte que disfruta del momento, la que puede salir de las polaridades, y desde ahí tener una nueva perspectiva de las cosas. Desde la processmind siento que “mi vida merece la pena”. Iluminar esta situación con mi processmind me ayudó a sanar la relación con mis propios críticos internos.
4.2. Vida laboral
“Hacer trabajo interior es como llegar a casa, como descansar”.”16
Como practicante avanzada, mi tarea es facilitar individualmente a las personas cuando quieren hacer cambios en sus vidas. Esta exploración de mi propia experiencia con el proceso-mente me ha ayudado a saber cómo guiarles a casa, acompañarles a conectar con su parte más esencial y explorar cómo pueden danzar con las energías en conflicto.
En mi trabajo como facilitador, también me enfrento a mis críticos. El siguiente ejemplo me ayudó a explorar un momento difícil de mi vida laboral.
Voy a facilitar un conflicto entre dos mujeres que viven en una comunidad. Durante mi viaje allí empiezo a sentirme muy vulnerable. Tengo muchas críticas dentro de mí y empiezo a proyectarlas sobre mi compañera de facilitación. Internamente empiezo a competir con ella, me pregunto quién facilitará mejor. Tengo miedo de que ella ocupe todo el espacio y yo no pueda expresarme. Empiezo a proyectar mis críticas y mis miedos en ella.
Cuando llegamos a la hermosa comunidad, en medio de la naturaleza, hago algo de trabajo interior. Conecto con el mar, mi lugar favorito en la tierra que me lleva más fácilmente a mi proceso-mente. Imagino que estoy en el mar y que las olas me mueven. Noto cómo cada grano de sal me cura y empieza a respirar a través de mi piel. Me convierto en el mar... siento su energía. Desde ahí, tengo otra perspectiva, ajena a los miedos de mis críticos. Me doy un consejo:
“¡Confía en tus propuestas y siente que tú y tu cofacilitador sois un equipo!”.”
Me doy cuenta de que mi conflicto interno también forma parte de lo que les ocurre a las mujeres en la comunidad. No son sólo mis miedos y mi conflicto individual con mis críticos. Mi processmind me ayuda a percibir que puedo estar canalizando información importante del campo o del sistema en el que voy a facilitar, y utilizo esa información. La atmósfera entre mi interlocutor y yo cambia y mis críticos se relajan.
Por qué no podemos estar más frecuentemente en contacto con este estado en el que no sentimos contradicción. Mindell dice que el problema es que olvidamos la parte fluida de nosotros mismos, dice que es normal olvidar esa capacidad de fluir entre dos energías polarizadas y sentir nuestra unidad interior. Lo hacemos para poder funcionar en la realidad de cada día, donde tenemos que diferenciar las partes; pero es bueno conocer más profundamente esa parte de nosotros que puede danzar y conectar con todo nuestro ser.
“Cuando el universo te baila, las energías “y” y “X” aparecen como si fueran fases de la danza. Fases significa que las energías están en la danza. No hay lucha desde el punto de vista del bailarín. En cierto sentido, eres una danza que parece una persona. No eres sólo una persona que baila. Eres una danza con apariencia de persona. Es otro punto de vista. Un punto de vista más universal. Eres un proceso que actúa como una persona concreta, una persona normal en conflicto con otras partes. La realidad consensual o cotidiana es una dimensión de particularidades fijas y separadas. Pero tú eres una danza, y en tu danza encontrarás todo lo que eres”.”17
Ahora te invito a que lo explores conmigo:
Piensa en un problema que te perturbe ahora o en el pasado, que implique una situación difícil en una relación con otra persona o contigo mismo.
Primer paso: descubrir dos energías de conflicto
Piensa por qué esa situación es difícil. Cuando identifiques comportamientos o acciones que te molestan, piensa en su característica esencial, en lo que hay detrás de las palabras que los describen, así te será más fácil conectar con cómo lo vives y no sólo con cómo lo describes.
Identifica la naturaleza de lo que más te perturba o molesta. Esa será la energía “X”.”
Observa cómo te afecta, qué parte de ti se siente molesta o no le gusta X energía. Esta parte será la energía “u”.
Segundo paso: explorar y amplificar cada energía
Siente la energía “X”, cómo es... intenta expresarla con un movimiento de la mano, haz un boceto o garabato que la represente.
Luego conecta con la energía “y”, siéntela... haz un movimiento que la exprese, un esbozo que represente su cualidad esencial.
Espacio si desea escribir, hacer una imagen o un boceto para ambas energías.
Juega con ambos movimientos, experimenta haciéndolos más grandes, o más lentos... hasta que sientas que representan cada una de las energías.
Tercer paso: conectar con un lugar de la naturaleza y encontrar allí las dos energías
Ahora, deja a un lado los movimientos, relájate... busca un lugar en la naturaleza -real o imaginario- que te inspire en este momento... deja que tus sentidos lo exploren, qué ves allí... a qué huele el lugar... qué sonidos se oyen... siente su atmósfera... Mira a tu alrededor y encuentra algo en el entorno que represente la energía “X”. A continuación, busca también algo que te conecte con la energía “y”. Recuerda que la forma en que percibes es más importante que tu capacidad lógica.
Cuarto paso: deja que surja una danza entre las dos energías.
Abandona tu conciencia y tu mente habitual... entra en un estado de conciencia diferente, experimentando y sintiendo cómo la tierra te respira... deja que la esencia del lugar te mueva... percibe cómo la energía “X” te mueve... Luego concéntrate en la energía “y”, deja que te mueva... Siente cómo ambas energías existen allí sin esfuerzo, sin contradicción... pasa de un movimiento al otro como si fuera una danza espontánea, dejando que fluya una danza entre las dos energías mientras te mueves.
Quinto paso: Deja que el universo te mueva.
Ahora aléjate de la tierra, conecta con el espacio... con la experiencia de la danza entre ambas energías, deja que el universo te mueva imprevisiblemente, sin objetivo, sin esfuerzo... sólo sintiéndote movido por algo más grande que tu intención. Conectado con tu mente-proceso, experimenta ahora con este flujo todo el tiempo que necesites hasta que intuyas cómo las dos energías son de alguna manera necesarias para ti; cómo ambas son partes o fases de una danza unitaria.
Sexto paso: trasladar esta esencia al problema inicial.
Desde ese estado y con la experiencia de fluir entre ambas energías observa la situación problemática, qué cambia, qué encuentras útil... ¿puedes mirarlo desde una posición más desapegada? ¿Ha cambiado algo en ti internamente? ¿Cómo te ayuda lo que descubres a afrontar la situación?.
Capítulo 5.
5. Mi proceso-mente en mi mito personal
5.1. Introducción al sueño y al trabajo procesal
Los sueños son un mapa momentáneo de la relación entre nuestras partes conocidas o conscientes (proceso primario) y nuestras partes desconocidas o inconscientes (proceso secundario). Los sueños son puertas de entrada al proceso secundario. Son una fuente de información. Cuando se trabaja con un sueño, está sucediendo en el momento. El sueño nos ayuda a conectar con el sueño18
¿Cómo se exploran los sueños desde el trabajo procesual?
Entendemos los sueños inscritos en un lenguaje simbólico. Cada elemento del sueño simboliza una parte que puede ser explorada, es decir, lugares, objetos y personas son representaciones de diferentes partes o energías en relación. Se puede trabajar de diferentes maneras. Una forma es trabajar con los sueños desde el nivel de la esencia: por ejemplo, ir al nivel de la esencia de un personaje, intentar ir al origen, a la energía que da origen a ese personaje (vinculado al concepto de arquetipo de Jung)19
Los arquetipos son la forma que se da a algunas experiencias y recuerdos de nuestros primeros antepasados, según Jung. Este implica que no nos desarrollamos aislados del resto de la sociedad, sino que el contexto cultural influye en nosotros de la forma más íntima, transmitiéndonos esquemas de pensamiento y experimentación de realidades heredadas.
Sin embargo, si centramos nuestra mirada en el individuo, los arquetipos se convierten en patrones emocionales y de comportamiento que esculpen nuestra forma de procesar sensaciones, imágenes y percepciones como un todo significativo. De alguna manera, para Jung, los arquetipos se acumulan en las profundidades de nuestro inconsciente colectivo para formar un molde que da sentido a lo que nos ocurre.20
A continuación voy a relatar un ejemplo de un sueño nocturno que tuve y cómo lo exploré para encontrar una polaridad que estaba representada. En el sueño:
Estoy en una comunidad y hay un hombre y una mujer muy compasivos. Dejo una vela encendida y se quema toda la habitación. Intento que la gente no se dé cuenta. Pero el hombre y la mujer mayores me dicen que no me preocupe, que el incendio se produjo porque yo estaba distraído. Me ayudan a aceptar y abrazar el momento en el que me encuentro.
Aquí aparece mi parte primaria, identificada con el miedo al crítico (porque tengo la sensación de que he hecho algo mal y quiero esconderme, pero esto es algo que ya conozco) y partes secundarias de mí representadas en el fuego ardiente (vela) y en la pareja de ancianos amables. La polaridad es el miedo al crítico frente a la pareja amable. Descubro la polaridad conectando con la energía que hay detrás de las figuras representadas.
En el sueño me encuentro más cerca del proceso primario, me identifico con la parte conocida. Me sentí mal por haber quemado la habitación. Una vez más lo más normal para mí es esconderme, pensar que no lo hice bien, que lo hice mal... y el elemento nuevo y excitante en el sueño es la simpática pareja de ancianos que dicen: “No te preocupes querida, arreglarán la habitación, estas cosas pasan ... “. En este sueño quiero explorar esa parte desconocida representada en la pareja de ancianos, que es emocionante y siento amor por ellos.
Cuando hablamos de identificar lo más secundario o perturbador de un sueño, puede ser no sólo algo que nos molesta o incomoda, sino también algo que nos intriga, o que añoramos, o que sentimos muy alejado de lo que es la experiencia en sí. Decimos perturbador porque es lo que inquieta la parte más primaria de nosotros, puede ser algo que me molesta o, por el contrario, que admiro o alabo; y eso generalmente viene representado en algo “que no somos”, por eso es secundario. Hay imágenes más perturbadoras que otras, por ejemplo, si sueñas que apuñalas a alguien con un cuchillo: la acción de querer matar, que puede o no estar lejos de tu conciencia, no es lo único perturbador. (tal vez eres consciente de que “quieres matar a alguien” por así decirlo porque experimentas mucha rabia, pero hay dificultad para expresarla; o que “matar” es secundario porque está conectado con una energía que se necesita para tomar una decisión sobre algo, o poner fin a algo, hacer desaparecer algo, etc.) El otro elemento perturbador es el cuchillo (lo que no eres), y cuando lo exploras lo importante es conectar con la energía contenida en el símbolo del cuchillo y su relación con los otros elementos del sueño.
¿Cómo exploro esto desde la mente-proceso? ¿Cómo puedo llegar a la esencia? ¿Cómo puedo acercarme a la energía de la amable pareja de ancianos?
Cuando exploro este sueño en una sesión de terapia, conecto con el Anciano que hay en mí para poder convertirme en “la amable pareja de ancianos”, sentir su energía, descubrir su esencia: la compasión. Desde ahí puedo hablar con el crítico que me dice que lo he hecho mal. Le digo al crítico que no voy a tomármelo tan en serio, que quiero que nos tratemos con otra actitud.
Me doy cuenta de que quiero ser como la pareja de ancianos compasivos de mi sueño, ser compasiva conmigo misma. Tenerlos como figuras aliadas para que mis críticos no me golpeen tanto. La pareja de ancianos compasivos están de mi lado, me apoyan. Quiero aprender a tratarme con más cariño y hacer las cosas desde otro lugar. Es doloroso ver cómo me trata mi crítico y cómo lo trato yo. ¿Qué relación quiero tener con mi crítico? Quiero un crítico que haga trabajo interior y que sólo aparezca con la parte útil. ¿Cómo voy a tratar a mi crítico mientras tanto? No me lo voy a tomar tan en serio. Ponle un poco de humor, me lo tomaré con otra actitud.
En mi experiencia a lo largo de mi trabajo personal explorando mis sueños durante este proyecto, he descubierto que mi mente-proceso me ha facilitado encontrar consejos para aliviar la tensión entre mis dos partes (como en el sueño que describo a continuación). También he podido comprender mejor la parte de mí que puede conectar más intuitivamente con aspectos desconocidos o misteriosos (el tercer sueño que describo a continuación).
Descripción del sueño:
Sueño que estoy en la parte superior de una casa, en un balcón. El escenario es de la época de Romeo y Julieta. Es de noche. Hay una mujer abajo, vestida de negro. Grita muy fuerte.
Exploro lo que más me perturba del sueño, que es el grito de la mujer, el llanto. Para mí su grito representa el grito de muchas mujeres que quieren liberarse de la represión. Es una mujer que en mi imaginación representa a mi abuela y su cualidad es la de sentirse reprimida y querer liberarse. Es un grito de dolor: ¡Ya basta! Llora por el sistema patriarcal y las veces que ha tenido que limitarse por él, no se siente libre, se siente encerrada y quiere dejar de sentirse así, quiere cambiar la situación.
La inquietante figura de la mujer gritando es secundaria porque representa algo distante de lo que soy, o alguna energía que aún no he integrado del todo. La energía es la parte de mí que no se deja llevar por la idea del amor romántico, que sigue su intuición, la parte de mí que está conectada consigo misma, que no se deja llevar por los ideales románticos que sueñan con relaciones perfectas. En el sueño estoy en un balcón al estilo Romeo y Julieta. Es una parte conocida de mí, la que imagina relaciones de pareja idílicas y perfectas, esperando un amor que dure para siempre y que sea maravilloso. Estas dos figuras no se relacionan, pero quieren hacerlo. Lo más desconocido de ambas partes es cómo se relacionan. ¿Cómo puedo escuchar a ambas? ¿Qué tiene de útil cada una para mí en este momento?
En mi vida personal ha surgido una polaridad interna de la que ya soy consciente:
La polaridad que descubro es entre “la que espera a su príncipe azul” y “la que se da cuenta de la represión y está harta, quiere cambiarla”.
La tensión se da entre la parte representada en el balcón que espera el encuentro de un romance, una Julieta que quiere o espera a su Romeo porque no se siente capaz de llevar su vida sin una pareja. La parte de mí que quiere y acepta la idea (fomentada por la cultura patriarcal) de que necesito un hombre que me ame, al estilo Romeo y Julieta, para estar completa y ser feliz.
Y luego está la otra parte, representada por la mujer de negro que grita/llora, con el dolor de todas las mujeres que sufren, pero que se adaptan al patrón de necesitar un hombre que las complete para ser felices. Su llanto es el “¡Ya basta!”. La energía de la propia determinación, que permite poner límites al sistema patriarcal, saber y buscar lo que se necesita.
Me siento identificado con ambos lados, pero a veces no sé qué hacer con ellos. Exploro un lado y el otro, y el diálogo interno entre ellos.
¿Cómo puedo hacer que estas dos partes de mí se integren más en mi vida cotidiana? Son como dos partes separadas: la que está en el balcón y la que está abajo gritando.
Para explorarlos, conecto más plenamente con lo que significa cada arquetipo, los símbolos de mi sueño, conecto con mi proceso-mente con la ayuda de mi terapeuta:
Terapeuta: “Conviértete en el mar. Tómate tu tiempo. Estate allí y disfrútalo. Deja que ocurra”.”
Suelo meterme en el agua. A veces soy un coral, o la sal que limpia el cuerpo como proceso curativo. Recurro a todos los elementos sensoriales que me ayudan a convertirme orgánicamente en parte del mar.
Desde ahí, sintiendo la esencia del mar en mí, miro a la Bàrbara que siente que necesita un hombre para ser completa y feliz y miro a la parte que grita.
Mi terapeuta me dice: “Mira a Bárbara con este problema de si tiene pareja o no. ¿Qué le dirías? Siento la energía de quien grita y dice “Ya basta”: “Soy una mujer hermosa, soy completa y perfecta sola; y aunque me gustaría tener pareja, eso no me hace menos persona. Soy una persona maravillosa por derecho propio”.”
¿Cómo trabajo con el miedo a ser yo mismo? Es importante integrar ambos y que se ayuden mutuamente.
El consejo es que ambas partes aprendan a quererse, que intenten ser amigas y que no se critiquen porque lo que pasa es que cuando una está presente la otra se enfada con ella por ocupar espacio. ¿Cómo pueden ser más compasivas la una con la otra, acercarse, apoyarse?
Con mi processmind puedo ver las dos partes y abrazarlas.
“Si luchas contra tu demonio, encuentras momentos de placer, libertad y energía excepcionales, ganes o pierdas la batalla contigo mismo“
Arnold Mindell (“El cuerpo del chamán”, cap. 14)
Otra experiencia importante que descubrí al explorar mis sueños está muy relacionada con una parte de mí que quiere expresarse y que está muy conectada con mi mente-proceso. Esta parte la vinculo con mi lado chamánico porque
Tengo una intuición muy aguda, tengo mucha conciencia y no dudo de ella. Puedo ser quien soy en cada momento y es perfecto.
En su libro “El cuerpo del chamán”, Mindell nos anima a conectar con nuestro lado chamánico. La palabra chamán se ha relacionado con “alguien que trabaja temporalmente como sanador o guía espiritual”. Sugiere que podemos hacer chamanismo moderno y lo describe como una forma arquetípica de comportamiento que aparece cuando te enfrentas a problemas irresolubles; y afirma que ciertos sueños, impulsos o sensaciones extrañas pueden despertar a la persona mágica, sanadora y sabia que hay en nosotros. No pretende hacer un estudio del chamanismo, sino proporcionar vías para apoyar el propio viaje interior. Piensa que lo que define en parte la duración de nuestra vida personal, esa “caminata de la muerte”, es la lucha por ser uno mismo contra las fuerzas internas y las reglas externas.
“Los elementos de las experiencias chamánicas, como los trances prolongados, los despertares espirituales, las curaciones súbitas, (...) suelen ir precedidos de diversos tipos de experiencias interiores o <calls>, como enfermedades graves, experiencias cercanas a la muerte, o <large> sueños con sabias figuras espirituales. Las habilidades chamánicas aparecen cuando dejas de dudar de la realidad del espíritu, algo se transforma y desarrollas una atención profunda, un enfoque constante en los acontecimientos irracionales.”21
En este sueño, los “rituales” y el “agua” fueron los elementos secundarios más simbólicos que contribuyeron a mi experiencia mientras los exploraba.
Descubrí que el agua es un elemento que me lleva a la fase 4, a la mente-proceso. Cuando lo estaba explorando, me di cuenta de que estaba bostezando. El efecto de bostezar me relaja, me hace entrar en un estado alterado de conciencia que me permite entrar en el processmind. En ese espacio donde no hay críticas. Conecto con el centro de la tierra, siento que soy parte de la naturaleza, siento el agua que me lleva a un estado de plenitud y bienestar, todo tiene sentido. Es todo lo que necesitamos. El agua es como la vida, la conexión conmigo mismo. Siento que algo sale de mi pecho y abro los brazos para sentirlo más. Es una sensación de tener un orgasmo, algo maravilloso, que dice sí a la vida, que confía... todo tiene sentido... nada es tan importante como sentirme bien conmigo misma. A partir de ahí puedo hacer cualquier cosa.
Mi processmind me ayuda a descubrir que no se trata de adónde ir, sino de cómo ir y disfrutar de cada momento.
4.2. El sueño de mi infancia
“Una de las cosas que descubrí en los sueños infantiles fue que no sólo podían descubrir las profesiones de las personas que tienen esos sueños infantiles, sino también el tipo de relaciones que tendremos, la naturaleza de nuestros síntomas crónicos e incluso las experiencias que ocurren cerca de la muerte. Libro de Psicología Basada en la Tierra”.”
A. Mindell
¿Por qué es importante explorar los sueños de la infancia o los primeros recuerdos?
Son una puerta de entrada al mito personal. Jung relacionó los sueños infantiles con el mito personal22. Concepto de Jung para describir un patrón de desarrollo personal a lo largo de la vida: descubrió que los sueños infantiles revelaban un arquetipo o patrón mítico para la vida de la persona, el retrato de ciertas tendencias, representadas simbólicamente.
Cuando exploramos el mito personal arrojamos luz sobre nuestro proceso de transformación o nos ayuda dándonos información sobre aspectos desconocidos. Esto nos puede ayudar a la hora de tomar decisiones. Para ello debes conectar con el primer sueño o experiencia infantil que recuerdes.
Mindell amplió el concepto proponiendo que también podemos ver esos patrones en experiencias recurrentes y crónicas, como síntomas crónicos, adicciones y patrones de relación. Para él, el mito de la vida es una forma de “herencia psicológica” que incluye tendencias relacionadas con los padres, los antepasados, el contexto cultural y los antecedentes históricos.
Recordamos las 3 realidades, el mito personal está conectado al gran yo o yo universal que está situado en el nivel de la esencia:
Imagen tomada de Lety Mendoza con permiso de la autora.
Descripción del sueño de mi infancia:
En mi sueño infantil estoy en una casa y tengo a mi hermano pequeño en brazos. Un hombre adulto vestido de negro y con la cara negra, quiere encerrarnos en un sótano lleno de agua verde. Quiere dejarnos encerrados allí. Yo cuido de mi hermano y lo sujeto fuerte para que no se ahogue. Estamos atados juntos con esposas y a una escalera metálica dentro del sótano. No podemos escapar. Hay una pequeña intuición en el sueño que me hace pensar que hay una salida, que podemos escapar.
Dibujo del sueño de mi infancia
Los sueños o recuerdos de la primera infancia pueden explorarse muchas veces a lo largo de la vida y encontrar nuevos mensajes o profundizar en la comprensión de momentos críticos o decisivos, etc.
Exploro mi sueño desde el proceso-mente en una sesión de terapia:
En el sueño ocupo una parte que me es familiar: la que tiene miedo y la que se preocupa. Me centro en la figura negra que es la energía X del sueño, la más inquietante o secundaria (alejada de mi conciencia, lo que “yo no soy”). Quiero encontrar algo útil en el negro (su poder). Mi terapeuta me ayuda a explorar la figura del hombre negro ayudándome a meterme en esa figura, a ocuparla como si fuera él y a explorar la energía golpeando un cojín. Tomo la energía del hombre negro y así cojo un cojín y lo aprieto con fuerza, de esta manera me convierto en él, para experimentar su energía. Me convierto en una figura que dice: “Aquí mando yo”, mientras golpeo el cojín. Noto cómo mis dedos se hunden con fuerza en el cojín. Noto el sonido del golpe en el cojín y me gusta. Copio el sonido repetido de los golpes en voz alta: ”pam pam pam”. Tiene ritmo, peso; y entonces me viene la figura de un animal enorme con patas gigantes.
El hombre negro se convierte en un elefante. Aquí notamos cómo la energía de algo que me daba miedo, al amplificarse se convierte en un elefante que se mueve lentamente. El elefante ya es una figura menos temible. De repente veo la figura de un animal enorme y sus patas gigantes caminando. Me gusta el ritmo. Es como un elefante negro que se mueve despacio y con seguridad. Cuando pienso en el elefante siento una sensación de serenidad. ¿Cómo me ayudaría a moverme con mayor compostura y seguridad? ¿Cómo me ayuda esta energía a continuar con compostura y seguridad?
Pienso en el proyecto final en el que estoy trabajando. Es como entrar en batalla con mis críticos sin esconderme en ningún sitio, yendo con quien realmente soy. Poder mostrar mi diversidad interior con compostura y seguridad.
Pero aparecen los críticos: Vuelvo a conectar con la energía del elefante. ¿Qué diría el elefante a los críticos? Desde este aplomo, siento que esto es un reto: ¡Quiero conocerte! Vamos a conocernos bien. Quiero que seamos amigos. A veces los críticos se esconden. A los críticos les diría: sed valientes y venid aquí. Encontrémonos juntos. Estoy preparado. En vez de sentir la presión del crítico y tenerle miedo. Desde la compostura puedo relacionarme de otra manera con el crítico. No sólo quiero enfrentarme al crítico, sino también darme la oportunidad de trabajar con la evaluación interna, no con la externa.
Mi mito personal es conectar con mi proceso-mente para ser más desapegado y lidiar con mis críticos y mis propios miedos porque los críticos se alimentan de mis miedos. Los miedos se alimentan de las críticas. Hay una tensión entre el miedo y la seguridad en mi vida. Vine a este mundo para lidiar con la figura negra interior y que esta figura me diera seguridad. Para lidiar con la voz interior que me dice que no soy digna de las cosas y que todo lo hago mal.
Quiero descubrir la esencia útil. La figura negra es precisa y sencilla, ahí es donde está todo el poder. La que me sostiene y la que protege, nutre y es compasiva (como yo en el sueño con mi hermano). La figura negra quiere vivir más en mí.
Todo esto viene del hecho de que no me he sentido cuidado en mi familia y por mi madre. En el sueño cuido de mi hermano. La energía del cuidado está en el sueño. En mi vida, sentirme cuidado es más secundario. Se me da bien cuidar de los demás. No soy tan buena cuidando de mí misma, o al menos no es tan fácil. Quiero tomar la decisión de que este proyecto final sea lo más importante que he hecho en mi vida hasta ahora. Pero de alguna manera esta exigencia es otra forma de distraerme y evitar abrazarme a mí misma. Ahora estoy ayudando a que este proyecto final sea difícil de escribir y a plasmar lo que me está pasando. Hay momentos en los que conecto con la desesperación y pienso que nunca lo haré bien. Aquí me doy cuenta de que estoy alimentando de nuevo el miedo. La fuerza del elefante (energía de compostura y seguridad) me ayuda a enfrentarme al miedo, quiero acallar mis voces críticas.
Algo de lo que me he ido dando cuenta a medida que avanzaba el proyecto tiene que ver con la idea de que este trabajo es un reto a largo plazo. Sé que todavía habrá más batallas que librar con estos críticos, esta energía que me asusta y me inmoviliza. Es importante conocer al adversario para hacer mía su fuerza. Pero el siguiente paso después de hacer mía su fuerza es ir más allá y transformar este enfrentamiento y lograr un momento de unidad con él.
¿Por qué hay agua en mi mito personal?
Porque me hace sentir segura y ya no hay contradicción ahí. Ya no tengo que cuidar de nada ni de nadie. Pero cuando vuelvo a la realidad consensuada y tengo que ocuparme de mí misma, el crítico vuelve a aparecer. Curiosamente en el sueño estoy en un sótano lleno de agua verde y tengo miedo de que mi hermano pequeño se ahogue. Por lo tanto, hay una parte de mí que se proyecta en mi hermano, la parte que necesita ser cuidada, la parte que cree que no puedo hacerlo sola, la parte que se siente pequeña. En una sesión de terapia me convierto en el agua verde. Noto cómo todo mi cuerpo entra en un estado alterado y me vuelvo más ligera, como si pudiera envolver en mí todos los elementos del sueño. Siento que la seguridad interior emerge de mi pecho. Puedo mover los brazos y siento un estado de bienestar, de compasión. Me convierto en el espíritu de un bosque, sus ramas y su frondoso follaje. Algo que sostiene, una parte sabia y fuerte que se apoya en mis recursos internos. Bostezo y entro más en la experiencia, conectando con el proceso-mente. Desde ahí, miro la figura de mi hermano (mi parte vulnerable) y le digo: no te preocupes, yo te protegeré. Siempre estaré ahí abrazándote y cuidándote.
¿Cuál es la relación entre los elementos como el agua verde, la figura negra, estar encadenado a la escalera, mi hermano y la forma de escapar de mi sueño?
Como es un sueño de relación, es interesante ver cómo me relaciono con mi propia vulnerabilidad. Descubro que hay un patrón en mi vida para aprender cómo ciertas partes de mí pueden relacionarse entre sí. ¿Cómo puede salir mi vulnerabilidad sabiendo que otra parte de mí sabrá cuidarla?
¿Cómo me ayudó la exploración de mi sueño infantil desde el proceso-mente a comprender mejor los elementos del sueño y cómo se relacionan entre sí?
A medida que lo exploro, descubro que desde mi mente-proceso no tengo miedo. Entiendo todas las partes, les doy la bienvenida, las abrazo. Me doy cuenta de que todas son necesarias y están ahí por alguna razón. Hay partes de mí que necesitan relacionarse mejor. En el sueño estoy encadenada y esta parte me es más familiar, pero tengo la intuición de que hay una salida, de que puedo escapar, que es la mente-proceso, la parte que cuida de mí, la sabia que sabe que pase lo que pase tengo las herramientas para afrontar situaciones difíciles. El agua siempre ha estado ahí, como algo que protege y cura. Es la parte que me ayuda a ser más desapegada. Sé que puedo escapar y no sólo identificarme con mis miedos. Tengo una intuición: estas diferentes partes siempre han estado ahí. Me gusta la idea de aprender a amarlas, a entenderlas. ¿Cómo me ha ayudado mi processmind a descubrir mejor los patrones o mensajes de mi mito vital?
He descubierto un patrón en mí que tiene dudas. Me enfrento constantemente a mi parte que duda, que tiene miedo de dejarse ser. Y voy y vengo entre la que se enfada con la vida porque se siente encadenada y la que se siente muy vulnerable. Poco a poco voy encontrando mejores maneras de enfrentarme a mis miedos. Para darme cuenta de que no son más fuertes que yo y poder moverme con mayor serenidad y seguridad con los retos que se me presentan.
Conecto con la confianza de que “hay una salida”. Me desapego de la tensión de trabajar con situaciones difíciles y de trabajar con mis propias aristas. Tener un desapego comprometido, es decir, estar desapegado y a la vez comprometido con la situación dándome compasión, fluidez; sentirme sin el vaivén que sube y baja.
Que mis miedos no me impidan conectar con la ligereza, el disfrute de la vida, la alegría. Lo que da verdadera paz y tranquilidad es saber que tengo recursos internos, sentirme apoyada en todo momento por algo más grande que yo misma. Así nunca estaré solo en este camino.
Ejercicio de exploración del mito de la vida:
Piensa en un sueño o un recuerdo de la infancia, el más antiguo que recuerdes.
Descríbelo brevemente y averigua qué es lo que más te inquieta, te perturba o te llama la atención. Encuentra la esencia de aquello que es diferente a ti, perturbador o extraño. Percibe su energía (como en mi caso la figura del negro aterrador).
Ahora respira y conecta con tu cuerpo Imagina que tu cuerpo es una parte de la naturaleza y deja que ese lugar respire en ti, siente su esencia y conviértete en ese lugar.
A partir de ahí, observa la figura o el símbolo perturbador y siente cómo su energía también forma parte de ti.
Piensa si esta energía es algo con lo que has estado luchando durante mucho tiempo, o si está relacionada con patrones que afectan a tus relaciones o decisiones.
Descubre cómo podrías acercarte a conocer esta energía, cómo podrías dejarla estar más presente en tu vida, cómo te ayudaría a lidiar con tus voces críticas, o en tus decisiones, o en la forma de relacionarte contigo mismo y con los demás.
Capítulo 6.
6.1. Proceso-mente, crítica y biodanza.
En este capítulo exploro partes de mi conexión con mi proceso-mente a través de mi cuerpo y utilizando el movimiento como canal de información. Arnold Mindell define el movimiento de forma concreta. Dice, por ejemplo: mueve tu columna y tu pelvis y encuentra un patrón en ese movimiento, este es un acceso en blanco23 en el canal de movimiento. Esto es lo que se hace en biodanza24 o en las otras metodologías que utilizan el movimiento de forma terapéutica. Lo que Processwork enfatiza es centrarse en la segunda atención, es decir, no ocupar la atención cotidiana sino ser capaz de entrar en una atención diferente en este mundo onírico. Encontrar un patrón, utilizar la segunda atención para notar qué imágenes hay alrededor de la experiencia (nivel del sueño). El modelo en Processwork es aprender a fluir entre estos niveles de conciencia, desarrollar la segunda atención y descubrir qué ocurre allí.
En conversaciones con Kate Jobe25, descubro que las diferentes metodologías relacionadas con la danza (biodanza, 5 ritmos, río abierto, etc.) tienen como objetivo apoyar la exploración de los movimientos del cuerpo que surgen involuntariamente.
En este espacio no hay palabras. Lo que suele ocurrir es que surge una experiencia vinculada al movimiento y entonces la enmarcas dándole un nombre.
Por lo tanto, el movimiento va del nivel esencial al nivel de los sueños, pero es una energía, ya no está contenida. De alguna manera, todo el proceso funciona para crear un estado mental universal. Es importante decir que la música influye en la creación de este estado.
El movimiento consiste en ir entre las 3 realidades: realidad consensuada, nivel de los sueños y nivel de la esencia; especialmente entre las dos últimas.
Mi pregunta es ¿cómo me ayuda la biodanza a lidiar con mis voces críticas y las figuras oníricas que aparecen en mis límites? (Figuras de borde)26
Lo que me ocurre es que al entrar en el espacio propioceptivo y de movimiento (dejo de estar en el auditivo) parece que mis críticos desaparecen. Paso muy rápidamente al nivel de la esencia y me olvido de mis críticos, como si no estuvieran ahí. ¿Desaparecen los críticos? Lo que desaparece no son las voces críticas, sino su influencia. Normalmente, cuando termina la sesión de biodanza me siento más fuerte, más feliz, conectada conmigo misma y me siento mejor preparada para afrontar la influencia que las voces críticas ejercen sobre mí.
Lo interesante es el cambio de estado. Pasar del estado de criticarte a deshacerte de tus críticos es un cambio de estado. El movimiento es una forma de hacerlo, pero deja el borde-figura en el universo sin ser procesado y encuentra el camino de vuelta. Lo poderoso del Processwork es que no sólo se centra en hacer un cambio de estado, sino que también se propone transformar la relación con el crítico.
El crítico parece ser externo a nosotros, algo fuera de mí, pero en realidad es un papel que está dentro de nosotros. El contenido de la crítica en sí está formado por voces externas: es un papel que puede tener patrones de autoridad, ya sean sociales, culturales o dentro de la familia. Pero al mismo tiempo son fuerzas marginales que están dentro de nosotros y es importante que las procesemos porque a veces podemos escapar y no aprovechar la valiosa información que nos ayudaría a integrarlas.
Desde la perspectiva del Processwork, el crítico interno puede ser tratado como un oponente contra el que luchar, o puede ser tratado como una fuente útil de información y luego ser extinguido.
A veces es bueno enfrentarse al crítico cuando se trata de una figura opresora y abusiva relacionada con la historia personal, precisamente porque puede ayudar a la persona a entrar en contacto con una fuerza o con una identidad previamente marginada; o a tomar conciencia de dinámicas de abuso, discriminación u opresión.27
Por otra parte, la confrontación no siempre es el camino. A veces es contraproducente. El crítico es una figura límite, que también podemos evitar, porque puede estar obstaculizando la exploración más profunda de una experiencia secundaria, o de un aspecto o papel marginado. Nuestra energía puede quedar atrapada en la batalla y no conseguimos conectar con la experiencia que hay detrás del papel porque sólo nos revelamos cuando estamos en él. A veces se gana más poder experimentando aspectos desconocidos del papel que en breves enfrentamientos con el crítico.
Así que hay que tener cuidado de no sobrevalorar la confrontación con el crítico. Podemos perder las señales que el papel del crítico nos está indicando para desplegar el proceso, y quedarnos sólo en el plano de las ideas y los juicios. El crítico puede ser una valiosa fuente de información y análisis, si nos proponemos explorarlo con una mente abierta, como un principiante. Para mí, el movimiento ha sido una forma estupenda de hacerlo.
En mi propia exploración descubro que estoy en el estado mental universal cuando me siento más desapegado, hay un cambio dentro de mí.
Según las investigaciones de Kate Jobe, el estado de la mente-proceso es un estado del nivel de la esencia y, por lo tanto, no existe el lenguaje. Hay algo orgánico en dejarse mover. Utilizas el movimiento para descubrir el processmind en el momento. Luego, en ProcessWork prestamos atención a lo que te llama ligeramente la atención. En mi experimento, por ejemplo, cuando me muevo me doy cuenta de que mi mano en forma de garra me llama la atención. Entonces centro mi atención en esta señal y busco amplificarla en el canal visual para poder conectar con la energía que hay detrás, experimentarla, descubrir su significado y, más tarde, poner el mensaje en palabras.
Resumo aquí mi propia experiencia que he filmado:
Asisto a clases de biodanza desde hace dos años. Primero, con mi profesor elijo la música que me ayuda a conectar con los diferentes estados. Luego entro en los estados bailándolos. La idea principal es bailar la energía “X” y luego bailar la energía “u”. Luego dejar todo a un lado y acceder al estado mental universal. Desde ahí encuentro las dos energías y las bailo. Encuentra los consejos útiles.
Pasos que seguí en mi experimento:
Identifico lo que me perturba (energía X)
La energía X es el crítico que dice: ¡nunca podrás con los críticos! Bailo sintiendo la energía de ese crítico. Es una energía con muchos movimientos bruscos, con fuerza. Hago un gesto con la mano para expresarlo, parece una garra. Cuando siento la garra, me viene la imagen de una pantera. Amplifico la experiencia sintiendo las garras.
Dibujo de energía X:
¿Qué descubro cuando bailo la energía X?
Esto me permite utilizar otro canal, la imagen. Me permite tener una interacción más real con el crítico. Lo que intento es transformar la energía del crítico captándola. Al moverme como una pantera y sentir esa energía en mí, ya no la transfiero únicamente al crítico. Siento que puedo abrazar más al crítico y no me siento tan agresivo con él. Pierde importancia. En resumen, lo que siento es que el crítico forma parte de mí, ya no me siento tan distante y agresivo.
Identifico la parte de mí que se ve afectada por esta voz crítica (energía u)
Entonces bailo la energía u: miedo, duda, inseguridad. Siento mis brazos. Descubro que mis brazos y mis manos empiezan a moverse de una manera que me hace conectar con una energía de oscuridad, inseguridad, duda. No hay dirección, siento que voy a la deriva y veo una imagen de una hoja en el viento
Dibujo de energía u:
Empiezo a bailar mi mente-proceso, hasta que ella me baila a mí.
Como en los ejercicios anteriores acompaño mi experiencia con todos mis sentidos, me sitúo en el espacio del mar hasta que puedo sentir, oler y oír lo que hay allí. Siento el mar a mi alrededor, encarno el mar. Soy la reina del mar.
Dibujo de mi mente-proceso:
Ahora me preparo para bailar las dos energías como reina del mar:
En la danza encuentro la energía X: está en el tritón de la reina del mar. Cuando bailo esa energía siento que hay una dirección y sé lo que quiero.
Bailo la energía u: la encuentro en el movimiento del agua. Veo esa energía en los pequeños movimientos del agua. La mente-proceso abraza la parte que no está clara, que tiene miedo.
Durante la exploración soy consciente de que el límite es “dejarse llevar”. Lo trabajo ampliando las imágenes.
¿Quién hace que se produzca la danza? Hay un papel performativo. La mente-proceso es la que me baila. La mente-proceso es poderosa, amorosa y emocional porque me baila, me transforma.
¿Cuál es el papel de la música? La música me ayuda a meterme más en la experiencia, me ayuda a conectar con la energía que quiero amplificar y poder entrar en ella más completamente.
¿Cuál es el papel del observador? El papel del observador es el de mi profesor y el de la cámara. Estos dos papeles me ayudan a meterme más en la experiencia y a estar concentrado, a no distraerme con otras cosas. ¿Por qué necesitas música para conectar con las energías? Ahora me doy cuenta de que la música te permite ocupar el canal auditivo para poder utilizar otro canal (como el visual) para ocuparlo.
He grabado un vídeo de mi experimento. En él suceden muchas cosas. Parece que estoy explorando algo y de repente algo cambia. Ahí es donde me meto de lleno. Concretamente, lo que ocurre es que al principio estoy siendo la energía del crítico y de repente me convierto en la pantera. Consigo transformar la energía de la pantera e incorporarla a mí. Me empodero a través de la energía del crítico. Mi experiencia en ese momento es que puedo luchar con lo que quiera; me siento poderoso, capaz. No quiero ser poderoso sólo para dar una paliza a mis críticos, pero soy poderoso y me siento capaz. No tengo que confiar en el juicio de mis críticos. Esa parte de la fuerza del crítico también me ayuda a replantearme mis propios sistemas de creencias, porque mientras no cambien, los críticos siguen siendo válidos.
Hay un punto en el que el nivel de los sueños se vuelve muy claro, muy hermoso. Todo esto viene del movimiento, es decir, el movimiento viene primero. Estoy actuando como un crítico y de repente estoy en algo completamente nuevo y ese es el momento transformador. Ya no es Bàrbara bailando la crítica sino que es la pantera que viene a través de Bàrbara. Ya no es la crítica. Me hace sentir que esta energía es más mía que del crítico y así puedo utilizarla más conscientemente. Ya no proyecto mis críticas al exterior sino que tomo la energía con conciencia.
A veces en las relaciones me convierto en pantera pero sin conciencia. Esta energía está en el ejemplo de arriba con la energía del grrrr. La energía sale pero inconscientemente y sale con hostilidad porque no puedo expresarme a la otra persona. Esta energia ha salido de diferentes maneras y la pregunta es como puedo habitarla mas.
Cuando empiezo con la idea de bailar la energía del crítico y esa pequeña transformación sucede de una manera mágica en movimiento, ese es el momento de conexión con el estado de la mente-proceso. Antes de que pueda nombrarlo sucede algo muy espontáneo, ¡el momento en que sucede esta experiencia mágica es increíble!
Resumiendo: la mente-proceso es un estado que va y viene todo el tiempo. En esos momentos ves que algo sucede y se expresa a través del cuerpo y se convierte en otra cosa. Incluir o amplificar la energía en el canal visual con imágenes ayuda a mostrarla y clarificarla para que sea más real, más completa en nuestro lenguaje, más satisfactoria.
Me doy cuenta de que estoy intentando hacer algo difícil porque los estados cambian. No me es posible estar conectado con mi proceso-mente todo el tiempo. Tal vez tenga que estar entrando y saliendo de esto todo el tiempo. Mi lucha con el crítico es diaria. Mi crítico está en la realidad consensuada, es molesto y tiene poder. Pero cuando puedo transformar la energía y hacerla mía, soy capaz de fluir mejor y no quedarme atascado en la fase 2 con el crítico.
He cambiado mi forma de verlo y es muy diferente de lo que pensaba al principio de mi investigación. Ya no bailo el crítico, sino que la energía del crítico se ha convertido en una pantera. ¿Cómo puedo anclarla con mi cuerpo? Esta es la investigación. Cuando tengo problemas es importante que sea capaz de moverme como la reina del mar sosteniendo el tritón, que abarca todo lo que soy. A través del movimiento puedo anclar esta experiencia.
Los dos principales lobbies de mis críticos son: ¡lo haces todo mal, no te mereces nada!
Cuando mis críticas se centran en ‘no te mereces nada’, ¿cómo puedo escuchar la parte de mí que sabe que sí me lo merezco, pero merecer qué? ¿Qué bloquea mi voz? ¿Y qué es lo que quiero?
Disfrutar, encontrar la vida que quiero, tener éxito y ser feliz, a pesar de los miedos que tengo. Esto me ayuda a sentirme más segura, más completa.
Consejo: abraza y disfruta de todas las partes. A la reina del mar le encanta mi diversidad interior. A veces es bueno saber lo que quiero y a veces tener cierto miedo también es bueno. No tener miedo de tener miedo, de no sentirme capaz. Puedo bailar entre uno y otro. Cuando bailo ambas me doy cuenta de esto, de que puedo abrazar las dos partes de mí, la que se siente capaz y la que no. Esta flexibilidad estará presente a lo largo de toda mi vida, y seguirá siendo un trabajo en curso.
Capítulo 7.
7. Conclusiones
Fíjate en mi Edge con el nivel de esencia.
Con todo este trabajo que he hecho a través de mi mito personal, explorando mis conflictos en mis relaciones y mis aristas, estoy empezando a entender esta fuerza, este trabajo de transformar al crítico, de lidiar con él y tomar su fuerza, y no dejar que sea sólo una energía que me abruma y me detiene. Me gusta ver cómo todo está interconectado: mi mito personal, los sueños de la infancia, los conflictos en las relaciones. A nivel energético noto cómo la tensión ha estado presente todo el tiempo entre saber cuidarme y no saber cuidarme.
Me he dado cuenta de que estratégicamente es bueno ocupar canales secundarios. Por ejemplo, cuando estoy trabajando con mi cuerpo (el canal del movimiento) y entra el canal visual, en este caso ocupo el canal visual secundario.
Conectar más con una parte de mí ligera, desapegada, amorosa y compasiva me ha permitido conectar con una parte externa más amplia que me ayuda a confiar en la vida.
Toda esta experimentación de trabajar con mis sistemas de creencias, críticos, sueños de infancia, aristas, problemas de relación, etc. Y donde aparecen mis críticos:
¿Quién soy ahora?
Soy la misma con más conciencia. También me he dado cuenta de que no tengo que permitir que mis críticos me traten de forma violenta y que merezco ser feliz y crear una sensación de hogar dentro de mí.
¿Cómo se han transformado?
Desafío a mis críticos. Cuando me doy cuenta de que me estoy criticando despiadadamente, paro a mis críticos y les digo que no es justo lo que están haciendo y/o diciéndome. Les muestro el impacto que lo que están haciendo tiene en mí y les muestro cómo eso no me ayuda a caminar hacia el camino que quiero recorrer que es una atmósfera más cuidadosa y amorosa. Voy al interior de mi cuerpo y conecto con una atmósfera de autocuidado y amor. Recuerdo un momento en el que me sentí así cuando estoy en biodanza. Me convierto en la madre amorosa, compasiva y tierna que quiero ser para mí misma.
Mi processmind me ayuda a recordar que no intento ser perfecta, sino abrazar mis diferentes partes. Cuando tengo una perturbación, mi objetivo es acogerla con curiosidad en lugar de querer acabar con ella o sacarla de mí.
¿De qué recursos dispongo ahora?
No dejo que mis críticos sólo estén en mi contra y doy apoyo al otro bando. Entiendo que mi trabajo es estar de mi lado y valorar por qué hago lo que hago. Entonces soy capaz de ver con compasión el otro lado y también valorarlo. Después de hacer esto soy capaz de dejar ir toda la situación y no obsesionarme con ella.
¿Qué comprensión profunda me han aportado?
Que a veces están ahí por una buena razón y desdoblarlos me ha dado grandes mensajes de los que no era consciente. Mirándolos desde un nivel profundo me apoyan incluso a veces la forma en que lo dicen no es la mejor.
¿Se ha transformado la idea de que no soy suficiente tal como soy? ¿Tiene menos peso?
Cuando soy consciente de que están ahí me paro y me abrazo a mí misma. Me recuerdo las cosas que me gustan de mí misma, las cosas que he hecho que son increíbles y me digo: ¡Bárbara eres un gran espíritu, dando lo mejor que puedes de ti misma!
¿Cómo se ha transformado?
Ahora que tomo conciencia de ellas más rápidamente, a veces puedo detener las voces, hacerles ver otra cosa que también está sucediendo. He desarrollado algo amoroso, desapegado, capaz de hacer brillar una luz en otra parte.
El proceso: hubo momentos en los que me desesperé, pero pude continuar gracias a que trabajé con mis aristas y confié en que lo que estaba haciendo era lo correcto y necesario para que las voces críticas fueran menos duras conmigo. A lo largo de esta experiencia encontré maneras de lidiar mejor con ellas, de detenerlas o transformarlas.
Mis preguntas iniciales eran estas y la exploración y toda la investigación sobre el ejercicio interno que he hecho me hacen darme cuenta:
1) ¿Cómo puede ayudarme mi processmind en la relación con mis críticos?
Los críticos se vuelven menos agresivos y puedo utilizarlos como aliados, tomando su fuerza. Es como si pudiera integrarlos en mí, tomar conciencia de que forman parte de mí. Puedo salir de la dualidad y comprender que es algo que va y viene.
2) ¿Cómo puedo confiar más en mí mismo?
Quiero ser más feliz y ser el jefe de mi vida.
Tengo una nueva forma de ser. Hago trabajo interior preparatorio. Busco estrategias. Cuando me desapego puedo ver la verdad en ambos lados -si un crítico me dice que sólo he avanzado 2% puedo ver la verdad en ello. Le doy la razón al crítico y le digo que quizá la calificación 2% no sea muy fiable, pero es cierto que tengo toda la vida por delante y siempre descubriré cosas nuevas. Le digo al crítico que he descubierto lo más importante, lo que tenía más calado. Le digo al crítico que lo quiero como a mi aliado. Si la fuerza interna no es mi aliada, las voces dejarán de tener sentido para mí, las voces seguirán teniendo sentido mientras yo siga necesitando explorar una energía que me sea útil. Cuando esas voces dejen de tener sentido por sí mismas caerán. Dejarán de tener fuerza o la fuerza que tenían antes.
Me queda mucho por hacer para ser la jefa de mi vida y ser feliz. Con respecto a lo que hay detrás de que me sienta indigna, queda mucho por hacer, he explorado muchas cosas y estoy en el camino. Por un lado el crítico se siente reconocido y siente menos miedo. El crítico representa mis miedos. También representa la parte que dice: ¡no confíes tanto en ti, aún te queda camino por recorrer! El crítico no sabe cómo, a veces calmamos la voz del crítico cuando le preguntamos: ¡dime cómo! A veces el crítico no tiene respuesta. Te enfrentas a él y le dices: gracias por participar, pero dame algo que me ayude.
3) ¿Cómo puedo confiar más en las señales?
Ahora que me doy cuenta de las señales, intento no proyectar mis críticas al exterior. Asumo que esa voz crítica está dentro de mí y digo: ¡basta! para no proyectarla al exterior.
Soy consciente de las señales incómodas que recibo y saco fuerzas para detenerlas.
La idea de este proyecto es que mi conciencia ha crecido en ello, en darme cuenta, en estar alerta. Cómo me doy cuenta de las cosas y qué hago con las cosas de las que me doy cuenta. Este proyecto no exige perfección, exige coherencia. La congruencia te hace la vida más fácil, no luchas tanto, por tener que ser alguien, empiezas a sentir más la tranquilidad de ser tú mismo, de ser más feliz, de no ser perfecto. Pero en el fondo hay cosas que hay que explorar más como sentirse digno porque ya exploré el sentimiento de ser capaz.
Cuando aparecen las voces, sigo sintiendo que no soy digno de concluir el proyecto final o de ayudar a los demás. No soy digno de conectar con el nivel más espiritual, con lo esencial. Me doy permiso para ser merecedor de este título de facilitador. ¿Cómo me siento en mi interior? De nuevo, mi objetivo es ayudarme a conectar con un lugar dentro de mí que tenga la sensación de hogar. Me relaja pensar que esta es una carrera a largo plazo. Me recuerdo a mí misma que he dado lo mejor de mí, he pasado por muchos retos, dificultades, aprendizajes y he descubierto buenos lugares dentro de mí. Esto no es el final pero estoy orgullosa de los pasos que estoy dando y del mundo interior y exterior que estoy creando. Terminar este proyecto me ayuda a darme cuenta de que soy la misma que siempre he sido y al mismo tiempo soy una persona nueva, dependiendo de la realidad desde la que se mire como los chamanes viajan a diferentes realidades. Terminar este proyecto me ayuda a darme cuenta de que he ganado muchas herramientas diferentes y que tengo que aplicarlas cuando sea necesario. Mi evaluador interior está contento con el trabajo que he hecho y ahora toca descansar y disfrutar de los recursos desde una forma creativa.
Este proyecto final es un sueño hecho realidad. Voy a permitir que mis críticos disfruten de la felicidad y no vivan con miedo. Tengo la sensación de que algo me sostiene, como la tierra. Me dejo sostener por la tierra y también por mis críticos. También me permito ser la tierra y sostener mi diversidad interior.
Dejo que el mundo me sostenga.Yo soy el mundo que sostiene mi diversidad interior.
La conexión con la mente-proceso es un reto, un regalo y una oportunidad.
Capítulo 8
8. Glosario
Proyección: La proyección es un mecanismo a partir del cual la persona ve en otra persona sus propias cualidades. La persona puede ver en la otra persona sentimientos, deseos, pensamientos que la persona no acepta en sí misma por algún tipo de dificultad o borde dirigiéndolos a alguien o algo y pensando que son parte de la otra persona y no reconociendo esas cualidades dentro de la persona.
Estados alterados: Un estado alterado de conciencia puede definirse como un estado mental que puede ser o no reconocido subjetivamente por una persona o por un observador como el acceso a un estado mental diferente. Es un periodo de tiempo en el que accedes a un estado sin conciencia y no tienes una parte de ti que pueda expresar lo que ocurre en tu interior.
Polarización: Es un proceso en el que se establecen unas características que determinan la aparición de dos zonas, los polos, que se consideran opuestas respecto a una determinada propiedad, de manera que el conjunto queda en un estado llamado estado polarizado. Por ejemplo si hay un polo de ir más rápido puede haber el polo opuesto de ir más lento.
Campo o sistema: atmósfera o clima de cualquier comunidad, incluido su entorno físico, ambiental y emocional. El campo que se dibuja es cultural; incluye toda la región en la que nos encontramos. En cada lugar hay un campo en acción. Forma parte de un campo mayor, a través de este círculo, hay una atmósfera que creamos en este círculo, este lugar, las personas que somos. Una forma de verlo es que estos campos interactúan, no están separados y crean posibilidades. este campo tal y como es ahora nunca volverá a ser exactamente igual.
Bibliografía
Kenny G (2012) Una introducción al método heurístico de Moustakas. Nurse Researcher. 19, 3, 6-11.
Mindell, Arnold. Dreambody: the body's role in healing the self (2011).
Mindell, Arnold. Quantum Mind: the edge between Psychics and Psychology (2000).
Mindell, Amy Metaskills: El arte espiritual de la terapia (2003).
Mindell, Arnold. ProcessMind. Guía del usuario para conectar con la mente de Dios.(2010)
Mindell, Arnold. Danza del Antiguo: cómo el universo resuelve problemas personales y mundiales (2013).
Mindell, Arnold. El cuerpo del chamán. (1993)
Joseph Goodbread. Radical Intercourse: how dreams unite us in love, conflict, and other inevitable relationships. (1997).
J. Diamond & Lee Spark J., A Path Made by Walking, Processwork in practice, pág. 102-105.
Voces o diálogos internos que contienen juicios o valoraciones sobre pensamientos, conductas o comportamientos. ︎
Kenny G (2012) Una introducción al método heurístico de Moustakas. Nurse Researcher. 19, 3, 6-11. ︎
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Mindell, Arnold. ProcessMind. A User's Guide to Connecting with the Mind of God.(2010) Página XI. ︎
Líder: esta palabra procede del término eldership, traducido como liderazgo sabio. ︎
Notas personales de un Taller en Barcelona. (2016) ︎
Mindell, Arnold. ProcessMind. Guía del usuario para conectar con la mente de Dios. (2010). ︎
Mindell, Arnold. ProcessMind. Guía del usuario para conectar con la mente de Dios. (2010). ︎
Mindell, Arnold. Danza del Antiguo: cómo el universo resuelve problemas personales y mundiales (2013). ︎
Mindell, Arnold. ProcessMind. Guía del usuario para conectar con la mente de Dios. (2010). Página 28. ︎
Modo o vía sensorial por la que viaja la información verbal ︎
Joseph Goodbread. Radical Intercourse: how dreams unite us in love, conflict, and other inevitable relationships. (1997). ︎
En los ejercicios que elabora Mindell, utiliza la letra “u” en minúscula, ya que al pronunciarla en inglés alude al “tú” de la persona que está restringida por la parte conocida. Aquí utilizaremos la letra “y” en el mismo sentido, aludiendo al “yo” próximo a la identidad conocida. ︎
Frase extraída de una sesión de terapia. Rhea Shapiro. ︎
Mindell, Arnold. ProcessMind. Guía del usuario para conectar con la mente de Dios.(2010) ︎
Apuntes personales de un Taller en Barcelona “El presente del Chamán”. (2014) ︎
Sirve para designar un canal abierto con el objetivo de que la persona complemente con su propio contenido. Sobre todo sirve para mantener a la persona libre de prejuicios y no juzgarla, por ejemplo. ︎
Es un sistema de autodesarrollo que utiliza la música, el movimiento y situaciones de encuentro en grupo para profundizar en el autoconocimiento. Pretende fomentar la capacidad de vincular a la persona con sus emociones y su expresión de forma holística. También favorece la profundización de los vínculos con los demás y con la naturaleza. ︎
Diplomado en Procesal y experto en movimiento de canales ︎
Roles o personificaciones que surgen en relación con las situaciones límite. ︎
J. Diamond & Lee Spark J., A Path Made by Walking, Processwork in practice, pág. 102-105. ︎