El Process Work considera los conflictos como procesos potencialmente transformadores. He aquí algunos conceptos básicos:
u y x
Processwork utiliza la abreviatura u para describir todos los aspectos de las experiencias y percepciones que son coherentes con el sentimiento de identidad de una persona y lo constituyen.
Las percepciones que perturban esta identidad, se experimentan como extrañas o parecen estar fuera de nuestro control se denominan x.
La “u” de una persona se expresa, por ejemplo, cuando dice “yo” o cuando dice “quiero, planeo o hago algo”. La “x”, en cambio, suele experimentarse como algo que sucede a la persona: algo que escapa al control y a la intención, se siente como perturbador y, por tanto, se margina.
En los conflictos, solemos encontrarnos en conflicto con algo que experimentamos como x.
Funciones y cambio de funciones
En un conflicto, los papeles más importantes son “Ponerme de mi lado y mis puntos de vista” y “Ponerme del lado y los puntos de vista de mi oponente”.
Existe una tendencia natural a cambiar de rol. Es decir, puede que nos identifiquemos con nuestra propia postura, pero más adelante en el conflicto notamos que nos sentimos empujados a representar el punto de vista del oponente.
Es una práctica de conciencia muy importante: Notar y permitirse cambiar de papel, percibir cuándo se está en un papel y cuándo se empieza a pasar al otro.
Este cambio de roles conducirá a una mayor concienciación y, si se completa, se llega a una resolución natural del conflicto. Entonces la negociación práctica es mucho más fácil.
Mecánica cuántica y simetrías rotacionales con funciones en un proceso de grupo
- La mecánica cuántica busca simetrías: quién participa en cada papel (o polarización) en un momento dado es aleatorio. Existe una tendencia a conmutación orgánica de lados; si esto no ocurre, muchos señales dobles emerger.
- Simetría rotacional: Imagina que haces malabares con ocho bolas. Cualquier bola puede ocupar cualquier posición.
Giran continuamente por todas las posiciones. Los elementos estables no son las pelotas, sino las dos manos. Cuantos más participantes hayan pasado por varios papeles, más sensación de fluidez experimentará el grupo.
Josef Helbling + Ruth Weyermann