Saltar al contenidoEjercicio 3: Detén el mundo
- Tómese su tiempo y recuerde una experiencia luminosa impresionante que haya tenido en la naturaleza. Un momento de una experiencia en la naturaleza, en el que sentiste que el mundo se había detenido. Puede ser hace mucho tiempo o reciente. Para algunos es un espacio conocido al que vuelven, para otros es un momento de hoy en un paseo. Para algunos puede ser una pequeña margarita entre los escombros de un edificio, para otros puede ser una isla entera con playas y una puesta de sol.
- Sostén esa experiencia y permítete asimilar toda la imagen, simplemente deleitándote con su belleza. Después, déjala a un lado.
- Respira para cambiar tu enfoque. Ahora recuerda un momento personal en el que te sentiste marginado en términos de tu identidad de rol. (Color de piel, etnia, género (binario), clase social, edad, salud, rol familiar, “capacidad” general, etc.).
- Intenta separarte un poco del momento doloroso. (Respira ❤️) Ahora imagina que tú, como facilitador, tendrías que plantear esto como un juego de rol inicial con dos papeles polarizados. Representa estos papeles hasta que puedas enmarcarlos como las identidades que percibes. (Si resulta demasiado doloroso, o demasiado duro, déjalo y vuelve al paso 1 y utiliza la experiencia de “parar el mundo” para centrarte).
- Si has conseguido montar un juego de rol, bravo y ahora vuelve al paso 1. Deberías ser capaz de descubrir las dos esencias en “tu para el mundo”.
- Sueña cómo la parte de la naturaleza que sostiene tu papel crea la belleza del momento, y cómo en la naturaleza estos dos papeles forman naturalmente una unidad ecológica que crea la belleza que “detuvo tu mundo”.
- Si la naturaleza tuviera albedrío y utilizara la belleza para llegar hasta ti (flirteo cuántico) con un mensaje, ¿cuál sería ese mensaje? ¿Sería capaz de cambiar tu dolorosa experiencia y crecer más allá de ella, sin abandonar la verdad de las cuestiones de poder en la realidad consensuada?.